El PP critica la compra de la mansión de Dorado en A Illa de Arousa

La controversia sobre la compra de la mansión del narcotraficante Marcial Dorado en A Illa de Arousa ha generado un fuerte debate político. El Partido Popular (PP) se opone a la adquisición de esta propiedad, argumentando que se trata de un “capricho” del PSOE y del BNG, quienes pretenden transformar el inmueble en un centro social. La mansión, valorada en casi 3,5 millones de euros, se considera un símbolo del poder del narcotraficante, quien aún reside en ella.

La crítica del PP, formulada a través de las redes sociales, ha sido contundente. «Primero hacen la mayor subida de impuestos porque la situación económica del Ayuntamiento era preocupante, y ahora ya podemos comprar mansiones… ¿Es prioritario?», cuestiona la formación política. Con cinco concejales, el PP es el único grupo de la oposición en el municipio, y su mensaje se centra en la necesidad de invertir en infraestructuras y servicios esenciales para la comunidad, en lugar de en propiedades de lujo.

Las intenciones del gobierno local

El alcalde de A Illa, Luis Arosa, defiende la compra de la mansión como un paso hacia la creación de equipamientos sociales, como una residencia de ancianos y una casa de la juventud. Según el alcalde, el plan cuenta con el apoyo del Plan Nacional Sobre Drogas, que permitiría al ayuntamiento ejercer una opción de compra antes de que la propiedad salga a subasta. Los socialistas ven la adquisición como una forma de «recuperar» un patrimonio que ha causado sufrimiento a muchas familias en la isla.

Desde el PSOE, se han hecho eco de las críticas del PP, describiéndolas como una falta de respeto a la memoria de las víctimas del narcotráfico. «¿Por qué le tienen tanto miedo a que ese patrimonio sea por fin del pueblo?», se preguntan. El partido argumenta que transformar la mansión en un bien social es una forma de justicia poética, cerrando un capítulo oscuro de la historia local.

La doble moral del PP

Los socialistas también han señalado una aparente doble moral en la postura del PP. Recuerdan que cuando el ayuntamiento de Vilanova, un feudo histórico del PP, compró el Pazo de Vista Real, los populares celebraron la compra como un «día histórico» y un acto de justicia social. «¿Es que los mayores y los jóvenes de A Illa tienen menos derechos que los de Vilanova?», cuestionan desde el PSOE.

Esta situación pone de manifiesto la compleja relación entre la política local y el legado del narcotráfico en Galicia. Si el ayuntamiento no ejerce su derecho de compra, la mansión de Dorado podría volver a manos privadas, perpetuando un legado que muchos en la comunidad prefieren dejar atrás. «Arousa no olvida las fotos, ni las amistades, ni el dolor de tantas familias», concluyen los socialistas, haciendo hincapié en la necesidad de avanzar hacia un futuro más digno para los jóvenes y mayores de la isla.