Los vecinos del barrio madrileño de Montecarmelo han intensificado su oposición contra el proyecto del mega cantón de limpieza que el Ayuntamiento, bajo la dirección de José Luis Martínez-Almeida, pretende desarrollar en la parcela 26.2.b. A pesar de que la Justicia ya se pronunció en contra de esta iniciativa, los residentes han denunciado la reciente instalación de vallas y casetas de obra en el terreno, lo que sugiere un intento de iniciar las obras, contradiciendo el fallo judicial que declaró nulo el proyecto.
Representados por la Plataforma No al Cantón de Montecarmelo, los afectados han expresado su indignación a través de redes sociales, cuestionando tanto al alcalde como al Delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante. A través de mensajes en Twitter, han preguntado: “¿Esto evidencia un intento de inicio de obras? Ya hubo uno hace meses y tuvieron que recular. Un megacantón industrial no puede estar en un barrio residencial como Montecarmelo.”
Reacciones de los vecinos y la Asociación Vecinal
Desde la Asociación Vecinal de Montecarmelo, también se han unido a las críticas, recordando que el juez ya había declarado en abril del año pasado que el proyecto era “nulo pleno derecho”. En sus declaraciones, han ironizado sobre cómo el alcalde y sus colaboradores parecen “desear un Feliz 2026” a los vecinos, instalando nuevamente casetas de obra donde la Justicia ya había prohibido la actividad.
“¿Por qué el @MADRID de @AlmeidaPP_, @bcarabante e @InmaSanzO no pone carteles para informar del motivo de instalar esta caseta de obras?”, cuestionan los miembros de la plataforma, sugiriendo que se trata de una falta de transparencia por parte del consistorio.
Comparaciones cuestionadas por los afectados
Las tensiones han aumentado tras unas declaraciones del alcalde, quien comparó el cantón de Montecarmelo con el que se incluye en el recién inaugurado Edificio Multifuncional Fúcar. Los residentes han subrayado que esta comparación es engañosa, ya que las características de ambos proyectos son completamente diferentes. Mientras que el cantón de Fúcar se limita a una superficie cubierta de 1 451,18 m², el de Montecarmelo abarcaría 10 000 m² de actividad industrial, incluyendo un taller de reparación y múltiples instalaciones al aire libre.
Los vecinos concluyen que el cantón de Fúcar es un “cantón auxiliar o de proximidad” que solo sirve a su zona, mientras que el de Montecarmelo sería un “parque de maquinaria” que afectaría a todo un distrito. “El alcalde ‘vende’ el proyecto como si fuera un resort vacacional, pero la memoria ambiental le desmiente”, afirman, resaltando que se trata de una instalación industrial pesada, potencialmente contaminante y peligrosa.
