La baliza V-16 plantea riesgos para portadores de marcapasos

La baliza V-16, dispositivo que se convertirá en obligatorio para señalizar averías en carretera a partir del 1 de enero de 2026, enfrenta un nuevo cuestionamiento por parte de la comunidad médica. El cardiólogo José Abellán ha alertado sobre el riesgo que representa el imán que permite fijar este dispositivo al techo del vehículo para aquellos que tienen marcapasos o desfibriladores implantables. Según Abellán, el problema radica en el imán, no en la baliza en sí.

Desde su implementación, la baliza V-16 ha estado rodeada de críticas y dudas operativas. Con el objetivo de reducir los atropellos mortales asociados al uso de triángulos de emergencia, la Dirección General de Tráfico promovió este sistema para mejorar la seguridad vial. Sin embargo, su llegada ha estado marcada por controversias sobre su visibilidad y diseño, así como por la retirada de la homologación a varios modelos.

Preocupaciones médicas sobre el imán de la baliza

El imán que permite la correcta instalación de la baliza puede interferir con el funcionamiento de dispositivos médicos críticos. Abellán explica que los marcapasos y desfibriladores están diseñados para operar en entornos controlados y son sensibles a campos magnéticos. Cuando un marcapasos detecta un campo magnético significativo, puede entrar en un «modo magnético» que altera su funcionamiento normal, lo que podría ser peligroso en situaciones de estrés, como una avería en carretera.

El riesgo se incrementa al colocar la baliza con el imán cerca del pecho, lo que podría causar que el marcapasos se «reconfigure temporalmente». Esta alteración no significa que el dispositivo se rompa, sino que deja de responder a la actividad eléctrica natural del corazón, generando un estado que podría comprometer la salud del paciente.

Recomendaciones para el uso seguro de la baliza V-16

Desde la Fundación Española del Corazón se recuerda que es crucial mantener una distancia segura de cualquier fuente magnética intensa. Abellán recomienda que los portadores de marcapasos mantengan la baliza a más de 20 o 30 centímetros del pecho y manipulen el dispositivo con el brazo opuesto al lado del implante. Asimismo, se sugiere que mantengan el teléfono móvil a más de 15 centímetros del marcapasos y eviten equipos con imanes potentes.

En conclusión, aunque la baliza V-16 tiene como objetivo mejorar la seguridad en carretera, es esencial que los conductores, especialmente aquellos con dispositivos médicos implantables, tomen precauciones adecuadas para evitar posibles riesgos a su salud. La comunidad médica continúa evaluando las implicaciones de este dispositivo y abogando por la seguridad de todos los usuarios de la vía.