Dos fármacos oncológicos podrían revertir el Alzheimer

Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y del Instituto Gladstone han realizado un descubrimiento prometedor en la lucha contra el Alzheimer, al evidenciar que ciertos fármacos oncológicos ya aprobados podrían no solo frenar el avance de esta enfermedad neurodegenerativa, sino incluso revertir algunos de sus efectos. Los detalles de este hallazgo se publicaron el 26 de julio de 2025 en la revista Cell.

La investigación se centró en analizar cómo el Alzheimer afecta la expresión génica en células cerebrales humanas individuales. A partir de estos datos, los expertos identificaron medicamentos autorizados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que generaban patrones de expresión génica opuestos a los que produce la enfermedad. En este contexto, se prestó especial atención a aquellos compuestos que pudieran restaurar la función de las neuronas y las células gliales, ambas deterioradas en los pacientes con Alzheimer.

Resultados de la investigación

El siguiente paso consistió en revisar millones de registros clínicos electrónicos, lo que permitió a los investigadores comprobar que los pacientes que recibían ciertos medicamentos para tratar otras patologías presentaban una menor incidencia de Alzheimer con el paso del tiempo. Esta correlación llevó a los científicos a experimentar con la combinación de dos fármacos contra el cáncer en un modelo murino con Alzheimer. Los resultados fueron alentadores: los ratones tratados mostraron menor degeneración cerebral y mejoraron su capacidad de recordar.

La doctora Marina Sirota, directora interina del Instituto de Ciencias de la Salud Computacional Bakar de la UCSF, destacó que “la enfermedad de Alzheimer conlleva cambios complejos en el cerebro, lo que ha dificultado su estudio y tratamiento” y añadió que sus herramientas computacionales abrieron la posibilidad de abordar esta complejidad de manera directa.

Por su parte, el doctor Yadong Huang, director del Centro para el Avance Traslacional en Gladstone, subrayó que “el Alzheimer probablemente sea el resultado de numerosas alteraciones en muchos genes y proteínas que, en conjunto, alteran la salud cerebral”, lo que representa un reto para la farmacología tradicional, que suele centrarse en un único gen o proteína.

Avances significativos en la terapia

Para avanzar en su hipótesis, los científicos analizaron datos públicos de tres estudios independientes sobre cerebros de personas fallecidas, tanto con como sin Alzheimer. A partir de estas muestras, elaboraron lo que denominaron firmas de expresión génica específicas de la enfermedad, tanto en neuronas como en glía. Posteriormente, compararon estas firmas con las registradas en el Mapa de Conectividad, una base de datos que recoge los efectos de miles de fármacos sobre la expresión genética en células humanas.

De un total de 1 300 medicamentos analizados, 86 demostraron revertir los patrones genéticos del Alzheimer en un tipo celular, y 25 lo hicieron en varios tipos. Solo diez de ellos contaban con la aprobación de la FDA para su uso clínico. Utilizando un modelo murino con Alzheimer avanzado, caracterizado por mutaciones múltiples, los científicos observaron que la administración combinada de ambos medicamentos no solo redujo los depósitos tóxicos de proteínas y la degeneración cerebral, sino que además normalizó los patrones de expresión génica alterados.

Uno de los hallazgos más relevantes fue que esta combinación logró restaurar funciones cognitivas como la memoria. “Si fuentes de datos completamente independientes, como los datos de expresión de células individuales y los historiales clínicos, nos guían hacia las mismas vías y los mismos fármacos, y luego resuelven el Alzheimer en un modelo genético, entonces quizás estemos en el camino correcto”, concluyen los investigadores.