Fernando Trueba: Ver películas de Billy Wilder es un deber

Durante la presentación del libro Billy Wilder. Anatomía de un genio, Fernando Trueba expresó su ferviente admiración por el cineasta austriaco, afirmando que no haber visto ninguna de sus películas debería ser considerado un delito. Este evento tuvo lugar el pasado miércoles en Tabakalera, como parte de la colección impulsada por Donostia Kultura y la Filmoteca Vasca.

En una conversación con el coordinador del libro, Luis Alegre, Trueba recordó una anécdota de 1994, cuando ganó el Óscar a la Mejor película de habla no inglesa por Belle Époque. Durante su discurso, expresó: “Me gustaría creer en Dios para darle las gracias, pero solo creo en Billy Wilder. Así que, gracias, señor Wilder”. Esta declaración resalta la profunda conexión que Trueba siente hacia el director que ha marcado su carrera cinematográfica.

Un encuentro memorable y el legado de Wilder

Trueba también rememoró su conversación telefónica con Wilder al día siguiente de recibir el Óscar, cuando la periodista Carmen Rico Godoy le interrumpió para informarle que el cineasta estaba al otro lado de la línea, sorprendida de que aún estuviese vivo. “No sabía que estaba vivo, y me alegra escucharle”, dijo Wilder ante la sorpresa del director español.

La primera proyección de la retrospectiva de Wilder, titulado El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, 1950), tuvo lugar en Tabakalera y agotó todas las entradas, lo que demuestra el interés que sigue generando el trabajo del aclamado director. Trueba y Wilder se conocieron en 1988, cuando el primero viajó a Los Ángeles para buscar al protagonista de El sueño del mono loco. En ese momento, Wilder ya contaba con más de 80 años y había estado retirado durante siete años.

Reflexiones sobre el estilo de Wilder

En la charla con Alegre, Trueba destacó que Wilder era un cineasta “modesto” y “no exhibicionista”, una característica que también ha resaltado Marta Medina, una de las autoras del libro. Según Medina, Wilder se alejaba de la figura del cinema auteur, al no dejar una impronta estilística evidente en su obra, lo cual contrasta con las tendencias actuales en el cine.

El texto de Medina, titulado No confundir con William Wyler. ‘El toque Wilder’, ha sido calificado por Alegre como el “mejor” del libro. Medina ha revisado la filmografía de Wilder para encontrar los elementos recurrentes que marcan su estilo, buscando las “rimas” y “detalles” que se repiten en sus películas. La investigadora también ha recordado que Wilder, a menudo, es más reconocido como guionista que como director, ya que su deseo era ser “el cineasta que no se ve”.

Para los amantes del cine, la retrospectiva de la Filmoteca Vasca es una oportunidad única para explorar la obra de un director que, como señala Medina, “cuenta parte de la historia de Europa y de Estados Unidos”. Así, el ciclo de proyecciones de Nosferatu en Tabakalera ofrecerá, todos los miércoles, una mirada profunda a la vida y obra de este genio del cine.