El PP de Lugo propone un nuevo uso para las Caldas do Miño

El Partido Popular (PP) de Lugo ha presentado una iniciativa que será llevada a pleno, solicitando al gobierno local que analice nuevas alternativas para el uso de las Caldas do Miño. Según el grupo popular, este espacio se ha convertido en un lugar «infrautilizado y costoso para la vecindad», y consideran que es necesario reorientar su uso para evitar que continúe generando gastos innecesarios.

En su intervención, Elena Candia, portavoz del PP en Lugo, destacó que se han «derrochado» un total de 1.400.000 euros en este proyecto, que incluye 923.621 euros destinados a su construcción y 400.000 euros en mantenimiento. Candia resaltó que desde su inauguración, el espacio ha sufrido múltiples cierres, indicando que «de casi tres años que han estado abiertas, estuvieron un año cerradas». Esta situación genera preocupación entre los ciudadanos, quienes ven cómo se desperdician recursos públicos.

Propuestas de uso eficiente

El PP sugiere que una posible solución para optimizar este espacio sería permitir que los deportistas que realizan ejercicio en la zona puedan ducharse en las instalaciones de las Caldas do Miño. Esta propuesta, argumentan, no solo rentabilizaría la inversión realizada, sino que también facilitaría el uso del recinto por parte de la comunidad.

Además, el partido ha instado al gobierno local a que, en el marco de la convocatoria del Novo Norte, no repita «los errores cometidos con instalaciones como las Caldas, el Carril Bici o el Impulso Verde». La eficiencia en la gestión de los recursos públicos es un tema recurrente en el discurso del PP, que busca asegurar que cada euro invertido tenga un retorno positivo en la comunidad.

Críticas a la gestión municipal

En la misma comparecencia, el PP también criticó otras decisiones del gobierno municipal. Mostraron su desacuerdo con las modificaciones presupuestarias realizadas mediante transferencias de crédito, a pesar de que no existen presupuestos municipales aprobados. Según los populares, este cambio implicó una reducción cercana a un millón de euros de los fondos del Servizo de Axuda no Fogar (SAF), que estaban destinados a financiar medidas tecnológicas para el control de accesos en la Zona de Baixas Emisións (ZBE), ubicada en el casco histórico de la ciudad.

De esta manera, el PP de Lugo continúa su labor de vigilancia sobre la gestión pública, buscando alternativas que beneficien a la comunidad y eviten el despilfarro de recursos en infraestructuras que no están siendo utilizadas de manera efectiva.