La neurociencia y la higiene mental: entrevista a Nazareth Castellanos

La neurocientífica Nazareth Castellanos, autora de más de 120.000 ejemplares de su obra El puente donde habitan las mariposas, destaca la importancia de la alfabetización en higiene mental como una herramienta necesaria para reducir el sufrimiento humano. En una reciente entrevista, Castellanos reflexionó sobre sus experiencias personales y profesionales, subrayando que mucho del dolor que enfrentamos es evitable si se promueve una adecuada educación en salud mental.

Castellanos, nacida en Madrid en 1977, se ha consolidado como una figura relevante en la divulgación de la neurociencia. Habló sobre su propósito para 2026, donde la búsqueda de tranquilidad se convierte en su prioridad tras un año complicado a nivel personal. La ruptura con su expareja, una experiencia que nunca imaginó vivir, le ha servido como un ejercicio de humildad y autoconocimiento.

Un proyecto transformador en salud mental

Durante la entrevista, la neurocientífica mencionó su intención de consolidar un nuevo proyecto: la creación de una fundación dedicada a la investigación de la salud mental a través del cuerpo y los hábitos diarios. Según Castellanos, “mucho sufrimiento es evitable con una alfabetización en higiene mental”, un concepto que busca integrar la salud emocional y física.

La autora también reflexionó sobre la importancia de establecer puentes entre diferentes disciplinas. “Nada me gusta más que conectar ideas, por eso seguía cursos de Medicina y Filosofía mientras estudiaba Física”, afirmó. Esta perspectiva multidisciplinar es esencial para abordar cuestiones complejas como la salud mental.

Castellanos sostiene que es crucial escuchar a quienes tienen diferentes opiniones, un ejercicio que, según ella, nos enriquece y nos invita a cuestionar nuestras propias convicciones. “Debes ser capaz de replantearte lo que estás pensando”, añadió, enfatizando la necesidad de abrirse a nuevas ideas.

La meditación como herramienta de conexión

La neurocientífica también habló sobre su práctica de meditación diaria, que realiza cada mañana antes de comenzar su jornada. “He meditado hoy”, mencionó, explicando que utiliza ejercicios de privación sensorial como cerrar los ojos o taparse los oídos. Esta práctica le permite desconectar y recuperarse del ruido cotidiano, facilitando su salud mental.

“No se puede meditar con un móvil en el bolsillo”, insistió, destacando que la higiene mental requiere desconectarse de las distracciones y encontrar momentos de soledad. Su enfoque en la “salud cordial” resuena con su creencia de que cuidar de uno mismo es fundamental en un mundo donde muchos parecen estar enfermos, aunque no lo aparenten.

En sus reflexiones finales, Castellanos cuestionó la noción de felicidad, sugiriendo que la verdadera felicidad es rara y a menudo se asocia con personalidades narcisistas. “Espero que no haya alguien completamente feliz”, bromeó, enfatizando la importancia de la humildad y la autocrítica en el camino hacia el bienestar.

La vida de Nazareth Castellanos es un testimonio de cómo la ciencia y la filosofía pueden entrelazarse para ofrecer soluciones a problemas contemporáneos. A través de su trabajo, busca no solo educar, sino también transformar la percepción sobre la salud mental en la sociedad actual.