El abuso de espráis vasoconstrictores nasales para aliviar la congestión puede tener consecuencias adversas, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). La recomendación es no utilizarlos durante más de siete días, ya que su uso continuado puede provocar una rinitis medicamentosa, una condición que se caracteriza por un efecto rebote que aumenta la congestión nasal tras la finalización de la acción del fármaco.
Estos espráis, muy utilizados durante los meses de invierno y primavera debido a catarros y alergias, funcionan mediante la reducción del flujo sanguíneo a la mucosa nasal, proporcionando un alivio inmediato. Sin embargo, los especialistas advierten que, tras un uso prolongado, la necesidad de dosis cada vez más altas puede resultar en un «empeoramiento progresivo» y dependencia del medicamento.
Consecuencias del abuso
El uso prolongado de espráis nasales también puede acarrear efectos secundarios graves, como taquicardias, elevación de la presión arterial y daño a los tejidos nasales, incluyendo perforaciones del tabique. Aunque estos daños son relativamente raros en un uso adecuado, pueden ser graves si se abusa de su aplicación.
La rinitis medicamentosa es un motivo frecuente de consulta en los otorrinos, especialmente en pacientes que se automedican. La SEORL-CCC subraya que la sensación de obstrucción nasal no siempre está relacionada con un espacio insuficiente para la respiración. En muchos casos, la inflamación es la causante de la congestión, lo que sugiere que un tratamiento adecuado de la inflamación subyacente puede ser más efectivo que los descongestionantes.
Educación y prevención
La SEORL-CCC hace hincapié en la necesidad de educar a la población sobre el uso responsable de estos medicamentos y la importancia de consultar a un profesional sanitario si la obstrucción nasal persiste. El presidente de la sociedad, Serafín Sánchez, recalca que «respirar bien es un elemento esencial de la calidad de vida». Además, advierte que la congestión nasal mantenida no debe considerarse normal, ya que puede indicar una causa subyacente que requiere evaluación.
Un diagnóstico precoz no solo mejora la evolución clínica, sino que también previene la cronificación de patologías nasales y evita el uso innecesario de tratamientos potencialmente perjudiciales a largo plazo. La prevención, por tanto, se centra en evitar la automedicación prolongada.
