Condenan a médico y cónyuge por estafar a pacientes de lesiones medulares

La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a la doctora Almudena Ramón y a su marido, Eduardo Ruiz, a tres años y medio de prisión por estafar a pacientes con lesiones medulares mediante la oferta de tratamientos falsos. Esta sentencia se produce tras un juicio en el que se probó que ambos se aprovecharon de la credibilidad de la doctora, quien fue responsable del laboratorio de Regeneración Neural del CSIC en Valencia desde el año 2000 hasta 2012.

Según la resolución judicial, los acusados promovieron a través de la página web de CIMERM una terapia denominada Terapia Regenerativa Medular (TRM), la cual carecía de la adecuada autorización y verificación por parte de la Agencia Española de Medicamento y Productos Sanitarios. La terapia, que se presentaba como un tratamiento multidisciplinar para personas con lesión medular, se desarrollaba en cuatro fases, pero la tercera fase, que incluía un trasplante celular, nunca fue evaluada clínicamente.

Prácticas engañosas y consecuencias económicas

Los pacientes, atraídos por la reputación de la doctora, pagaban por la primera fase del tratamiento, pero muchos no avanzaban a la siguiente, siendo informados de que no eran aptos para el trasplante. Esta situación generó un daño considerable a los afectados, quienes, debido a su vulnerabilidad, depositaron su confianza en un método que parecía legítimo

La sentencia también establece que Almudena Ramón y Eduardo Ruiz deberán afrontar una multa de 2.700 euros y pagar indemnizaciones que varían entre 425 euros y 8.937 euros a tres de las víctimas. Además, la Fiscalía había calificado los hechos como estafa, solicitando inicialmente cuatro años de prisión y una multa de 3.300 euros, mientras que la acusación particular pidió ocho años de cárcel por estafa agravada.

El impacto en los pacientes

La sentencia resalta que los acusados se beneficiaron de la situación desesperada de los pacientes con lesiones medulares, quienes, por sus secuelas físicas severas, anhelaban cualquier posibilidad de mejora. Además, se menciona que otros pacientes que asistieron a tratamientos en el hospital IMED de Elche están involucrados en otro proceso judicial en curso.

La condena de Almudena Ramón y Eduardo Ruiz pone de manifiesto la necesidad de una mayor regulación en el ámbito de las terapias médicas y la importancia de que los pacientes estén informados sobre la legitimidad de los tratamientos que reciben.