Las autoridades de Pekín han llevado a cabo la evacuación de más de 3.000 personas en el distrito suburbano de Miyun debido a las intensas lluvias que han azotado la región desde la tarde del sábado hasta la madrugada del domingo. Estas precipitaciones han causado inundaciones significativas, desbordamientos de ríos y el cierre de múltiples carreteras, lo que ha generado una situación de emergencia en la zona.
La estación meteorológica de Miyun emitió una alerta roja, el nivel más alto del sistema de advertencia meteorológica en China, a las 21:06 horas del sábado (13:06 GMT). En este periodo, se registró una media de 73,5 milímetros de lluvia, alcanzando un máximo de 315,3 milímetros en la estación de Huangtuliang. Las lluvias torrenciales han provocado inundaciones repentinas, cortes en el suministro eléctrico y en las comunicaciones, además de obstrucciones en al menos 12 carreteras principales, de las cuales siete fueron reabiertas poco tiempo después.
Hasta las 5:00 de la mañana del domingo (21:00 GMT del sábado), las autoridades lograron contactar con todas las aldeas afectadas y evacuaron a un total de 3.065 personas de 149 núcleos de población. Afortunadamente, no se han reportado víctimas mortales. Para coordinar las labores de rescate, la oficina municipal de control de inundaciones activó la respuesta de emergencia de nivel I, la máxima prevista.
La situación continúa siendo delicada, ya que se esperan nuevas precipitaciones durante el domingo y el lunes, especialmente en las áreas montañosas, donde el riesgo de deslizamientos de tierra y aludes permanece alto. Según el Ministerio de Recursos Hídricos, el distrito de Miyun ha registrado la mayor afluencia de agua al embalse local desde su construcción en 1959.
La capital china permanece bajo alerta amarilla por lluvias intensas, y las autoridades han instado a la población a evitar desplazamientos innecesarios y a tomar precauciones ante posibles desastres secundarios. La coordinación y respuesta rápida de las autoridades son cruciales en este momento para garantizar la seguridad de los residentes afectados.
