Corpinnat suma nuevos miembros y refuerza su compromiso con el Penedès

La marca colectiva Corpinnat ha dado un paso adelante en su compromiso con la calidad de los espumosos del Penedès al incorporar a dos nuevos miembros: Celler Mir y Torné & Bel. Esta inclusión no solo enriquece la diversidad de la marca, sino que también reafirma el esfuerzo de las bodegas por proteger y proyectar el territorio que las acoge.

Desde su fundación en 2008 por seis bodegas pioneras, entre ellas Gramona y Recaredo, Corpinnat ha buscado establecer un estándar de calidad en sus vinos espumosos, convirtiéndose en un agente transformador en la región. Con estas nuevas incorporaciones, el número de bodegas asociadas asciende a 21, más otras ocho en proceso de integración, lo que demuestra el éxito de la iniciativa a lo largo de los años.

Un reglamento riguroso para una calidad garantizada

El reglamento de Corpinnat, que comenzó a gestarse tres años antes de su creación, establece requisitos estrictos que garantizan la calidad de los productos. Todos los vinos deben ser 100% ecológicos y elaborados con vendimia manual, además de requerir una vinificación íntegra en la propiedad. Cada bodega debe realizar crianzas largas, con un mínimo de 18 meses, y comprometerse con las variedades autóctonas, de manera que, para 2025, el 94% de la uva utilizada será de variedades locales.

La integración en Corpinnat no es inmediata; el proceso exige un mínimo de tres años de auditorías, lo que asegura que solo las bodegas que cumplen con los estándares más altos sean aceptadas. Pere Llopart, presidente de la Associació d’Elaboradors i Viticultors Corpinnat (AVEC), subraya que “no nos marcamos un objetivo en cuanto a número de bodegas, la ambición ha sido siempre dar voz al territorio desde dentro del propio sector”.

Nuevos horizontes para la tradición vitivinícola

La historia de Torné & Bel se remonta a seis generaciones, dedicadas en sus dos últimas a la elaboración de espumosos. El proyecto familiar inició oficialmente en 1997 y ha centrado su producción en una viticultura ecológica y respetuosa con el terruño. “La marca encaja con nuestra filosofía, en cómo queremos que nos vean y cómo queremos mostrarnos al mundo”, afirma Marta Torné Bel, de la sexta generación al frente de la bodega.

Por su parte, Celler Mir, bajo la dirección de Nicolas Marmonier y Christophe Ribeyron, también ha realizado inversiones significativas para mejorar sus procesos de producción, con el objetivo de preservar el legado vitivinícola que les precede. “En ocho años, Corpinnat se ha posicionado como una marca de calidad que pone el acento en la pagesia”, señala Roser Carbó, de Mas Bertran.

Las cifras hablan por sí solas: en 2019, las bodegas de Corpinnat vendieron 2,2 millones de botellas, cifra que se espera que alcance los 3 millones en 2025, a pesar de la incorporación de nuevos miembros. El objetivo para el futuro es incrementar la exportación, que actualmente se sitúa en un 18%.

El éxito de Corpinnat no solo radica en su crecimiento, sino en la creación de un paisaje vitivinícola más valorizado y protegido, que promete un futuro más sostenible para el sector. Con los últimos reconocimientos, como los cuatro mejores espumosos en la Guía Peñín de 2025, Corpinnat continúa consolidándose como un referente en el ámbito de los espumosos de calidad.