La reciente propuesta del Ministerio de Transición Ecológica para recortar la retribución regulada al sector de la cogeneración en España amenaza gravemente la viabilidad económica de las plantas cogeneradoras en Navarra. Este recorte podría suponer una disminución de más del 20% en los ingresos anuales, lo que equivale a aproximadamente 14 millones de euros. La Asociación Española de Cogeneración (Acogen) advierte que esta reducción comprometería la operatividad de instalaciones clave para diversas industrias.
La cogeneración es una tecnología industrial fundamental que permite la generación simultánea de electricidad y calor. Este proceso se aplica en sectores como el de la alimentación, la fabricación de papel, y la producción de celulosa, donde se aprovecha al máximo la energía. Las industrias que utilizan vapor o agua caliente, como las químicas, alimentarias y papeleras, se benefician enormemente de esta tecnología.
En Navarra, empresas destacadas como Viscofan, Intermalta, la Ciudad Agroalimentaria de Tudela, Papertech, Iberfruta, Cerámica Utzubar e Icongen Aoiz utilizan la cogeneración para optimizar sus procesos productivos. Sin embargo, el recorte en las ayudas podría poner en riesgo su competitividad y, en consecuencia, afectar a miles de empleos en la comunidad.
Las consecuencias de esta medida no solo impactarían a las empresas, sino también a la sostenibilidad energética del país. La cogeneración juega un papel crucial en la transición hacia un modelo energético más eficiente y menos contaminante, alineándose con los objetivos de reducción de emisiones y sostenibilidad que promueve la Unión Europea.
Es imperativo que el diálogo entre el sector y el gobierno se intensifique para buscar alternativas que salvaguarden la continuidad de estas plantas. La viabilidad económica de la cogeneración en Navarra es fundamental no solo para el desarrollo industrial, sino también para el fortalecimiento de la economía local y la creación de empleo.
