El Racing vuelve a caer en Granada y pierde su capacidad goleadora

El Racing de Santander volvió a tropezar con su historia en Granada, sufriendo una derrota por la mínima (1-0) en un estadio que se ha convertido en un auténtico fortín para el equipo local. A pesar del apoyo de cerca de 400 aficionados verdiblancos que viajaron a la ciudad nazarí, la tendencia negativa se mantiene desde el primer encuentro entre ambos clubes en la temporada 1945/46.

Esta derrota no solo implica un nuevo revés en la lucha por la promoción, sino que también significó la primera vez que el equipo cántabro se quedó sin marcar en el campeonato, evidenciando una preocupante falta de claridad ofensiva. El entrenador José Alberto realizó dos cambios en el once inicial respecto a la victoria anterior en Riazor: Sangalli ocupó el lateral derecho debido a la sanción de Mantilla, y Guliashvili fue designado como referencia en ataque.

Un inicio prometedor que se desvaneció

El partido comenzó con un Granada que, a pesar de estar en la zona baja de la tabla, demostró desde el principio que su plantilla está diseñada para pelear por el ascenso. En el minuto dos, una incursión local obligó a Ezkieta a realizar una intervención crucial para evitar el gol. A medida que avanzaba el primer tiempo, el Racing se asentó en el juego y tuvo sus mejores oportunidades. Andrés Martín realizó un potente disparo que exigió al portero Luca Zidane y, poco después, este volvió a brillar al desviar un chut de Guliashvili, la ocasión más clara de los verdiblancos antes del descanso.

El encuentro se mantuvo equilibrado hasta que, tras media hora de juego, el Granada aprovechó un desajuste defensivo para adelantarse en el marcador. José Arnaiz fue el encargado de romper la igualdad, marcando el 1-0. Este gol cayó como un jarro de agua fría para el Racing, que además sufrió una nueva baja con la lesión de Pablo Ramón, quien tuvo que abandonar el terreno de juego y fue sustituido por Manu Hernando.

Un segundo tiempo sin claridad

Tras el descanso, José Alberto realizó cambios ofensivos, dando entrada a Suleiman con la esperanza de aumentar la presión sobre la defensa granadina. Ezkieta volvió a ser decisivo, realizando una gran parada que evitó el segundo gol local y mantuvo al Racing con opciones. A pesar de los esfuerzos realizados, que incluyeron la entrada de Manex Lozano y Mario García, el equipo no logró concretar sus ocasiones.

La oportunidad más clara del segundo tiempo llegó pasada la hora de juego, cuando un saque rápido de Ezkieta terminó en un pase para Andrés, cuyo disparo se marchó por encima del larguero. El Racing lo intentó hasta el final, incluso con la incorporación de Maguette en los últimos minutos, pero la falta de precisión y profundidad impidió que inquietaran de verdad a Luca Zidane. El marcador se mantuvo sin cambios, confirmando la condición de inexpugnable del estadio granadino para los cántabros.

Al finalizar el encuentro, José Alberto se mostró autocrítico, afirmando: “Hemos hecho un mal partido. Estuvimos imprecisos e incómodos y generamos muy poco para lo que solemos producir. Me da rabia por la gente que ha venido desde Santander.” El técnico destacó que solo hubo dos acciones ofensivas claras y pidió aprender de los errores para seguir adelante.

Con esta derrota, el Racing, que continúa liderando la tabla con 44 puntos, ya pone su mirada en el próximo compromiso ante el Mirandés, programado para el lunes 9 de febrero en El Sardinero.