La exposición de María Jesús Palomo revela la lucha y la esperanza

Desde este lunes, el Aula Cultural Universidad Abierta acoge la exposición titulada ‘Mi doble mirada. El arte de ver con los ojos de otro y reencontrarse con los propios’, una obra que refleja la profunda conexión entre María Jesús Palomo Chaparro y su hija Minerva, quien tiene autismo. La muestra, compuesta por un total de 86 obras, incluye una serie de retratos que la artista ha creado a lo largo de su vida, donde expresa el amor y el desafío que implica cuidar de su hija.

María Jesús, natural de Carrizosa y residente en Ciudad Real desde hace 33 años, tomó la decisión de dejar su carrera como psicóloga para dedicarse por completo a Minerva. En su exposición, la artista narra cómo su vida ha estado marcada por la dedicación a su hija y el desarrollo de material didáctico, de logopedia y lectoescritura, que presenta en vitrinas junto a sus obras pictóricas.

Una vida transformada por la maternidad

La vida de María Jesús dio un giro significativo durante el confinamiento, cuando su hija experimentó un retroceso importante en su desarrollo. Este evento provocó en ella una profunda sensación de vacío y pérdida de sentido. “Me he dedicado enteramente a Minerva desde que era pequeña, y eso hizo que sintiera como si me quebrara por dentro”, relata la artista. Este sentimiento de vacío se manifiesta en su obra ‘Dibujar lo que no se sabe. Preguntas sin respuestas’, donde aborda la incertidumbre que rodea el autismo.

Con más de 30 años de experiencia en la pintura, esta es la primera exposición de María Jesús Palomo. A medida que se reencontró consigo misma, comenzó una nueva serie titulada ‘Abrazando el desafío’, que incluye paisajes idílicos y una serie de retratos de coches de época. “He pintado mi retrato de graduación para recordar la joven que fui, la mujer que se fue diluyendo con mi hija”, comparte.

La inspiración en la naturaleza y los sueños

La artista también refleja en su trabajo los lugares que han marcado su vida y su infancia, desde Los Toriles y los riachuelos de su pueblo, hasta la antigua ermita y las calles que la vieron crecer. Además, ha plasmado sueños por cumplir, como visitar Egipto, y momentos cumplidos, como su viaje a Roma. La conexión con la naturaleza se convierte en un elemento clave en su proceso de recuperación, y se manifiesta en varias series donde retrata ardillas, flamencos y otros animales, simbolizando la vida y la esperanza.

Uno de los cuadros más emotivos es el que muestra a un elefantito azulado haciendo cosquillas a su madre, una obra dedicada a su hija y a todos los niños y niñas autistas, a quienes considera “luminosos y diferentes”. La exposición culmina con un homenaje a la vida, donde la artista narra su viaje a través de cuatro cuadros que celebran el nacimiento, la inocencia y la lucha por los sueños.

En la inauguración de la muestra, que ha contado con la presencia del alcalde de Carrizosa, Pedro Antonio Palomo, y la concejal de Cultura, Ángela del Campo, María Jesús invita a todos a vivir cada momento intensamente y a valorar el regalo de la vida.