El pasado fin de semana, ganaderos de Doñana, localizados en Almonte y Hinojos (Huelva), evacuaron mil cabezas de ganado, incluyendo yeguas, vacas y ovejas, para proteger a los animales de las inundaciones provocadas por las intensas lluvias en la zona de la Marisma Gallega. Esta acción fue llevada a cabo para mitigar el impacto de los temporales que han afectado a la región, donde se prevé un aumento en los niveles de agua.
Según Diego Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño, se estima que el próximo jueves se evacuará otra tanda de 350 cabezas de ganado de la zona de Las Marismillas en Almonte, dado que se encuentra en una zona propensa a inundaciones debido a su posición al final de la cuenca. Díaz ha subrayado la importancia de salvar tanto a las madres como a las crías, especialmente porque muchas de estas cabras están en periodo de gestación. Esto es crucial para preservar la raza marismeña.
Respuesta de los ganaderos y autoridades locales
Desde el Ayuntamiento de Almonte se ha destacado la responsabilidad de los ganaderos y yegüerizos en estos momentos críticos. «Estos animales se protegen en los momentos difíciles, cuando hay que estar sobre el terreno y actuar con responsabilidad», afirmaron desde el consistorio. Además, se resaltó que «Almonte siempre responde» en situaciones de emergencia, gracias al compromiso de quienes conocen la Marisma y han cuidado del territorio por generaciones.
La alcaldesa de Hinojos, Joaquina del Valle, también hizo hincapié en la evacuación exitosa de las tres cabañas de ganado que pastan en la marisma. «Vacas mostrencas, yeguas marismeñas y ovejas churras lebrijanas se encuentran ya sanas y a salvo, en la finca alternativa de El Moralejo«, indicó el Ayuntamiento. Del Valle ha mantenido un contacto constante con los ganaderos, asegurando que la situación se maneje con seguridad y respeto al entorno natural de Doñana.
En conclusión, ante las adversidades provocadas por las lluvias, tanto los ganaderos como las autoridades locales han demostrado un fuerte compromiso con la protección del ganado y el equilibrio del ecosistema de Doñana, reafirmando su papel como verdaderos cuidadores de este espacio único.
