Un devastador temporal ha asolado el norte de Marruecos, dejando un trágico saldo de al menos tres muertos y más de 108.000 evacuados debido a las lluvias torrenciales y las subsiguientes inundaciones. Las autoridades locales han tomado medidas urgentes para proteger a los ciudadanos ante el riesgo inminente de desbordamientos en ríos y embalses en varias provincias, siendo Larache la más afectada por la situación.
Según el portavoz del Ministerio del Interior, Rachid Jalfi, la mayoría de las evacuaciones se han concentrado en Larache, donde se han desalojado a 81.709 personas. En otras localidades como Kenitra, Sidi Kacem y Sidi Slimane, miles de residentes también han sido trasladados a zonas seguras. La situación se agrava con la amenaza de nuevas lluvias en los próximos días, lo que podría provocar más daños y pérdidas humanas.
Despliegue del Ejército y evacuaciones masivas
Ante el aumento del riesgo, el Ejército marroquí ha sido desplegado en la zona desde el jueves pasado para apoyar a los evacuados y coordinar la asistencia humanitaria. La evacuación se ha realizado de manera organizada, priorizando a aquellos en mayor riesgo, con el Gobierno proporcionando transporte, alojamiento temporal, alimentación y asistencia médica.
Las lluvias han causado la muerte de tres personas en la aldea de Buyariya, en la provincia de Larache, donde un deslizamiento de tierra derrumbó su vivienda. Los cuerpos de las víctimas, dos mujeres y una niña, fueron encontrados posteriormente en una zanja cercana tras ser arrastrados por la corriente. Los equipos de emergencia y los vecinos han trabajado para rescatar a los supervivientes, que presentan heridas.
Impacto en la infraestructura y pronósticos meteorológicos
El temporal ha provocado un llenado histórico en el embalse de Oued El Makhazine, que ha alcanzado un 146,85% de su capacidad, equivalentes a 988 millones de metros cúbicos. A pesar de superar su capacidad, las autoridades aseguran que no se han registrado anomalías estructurales. Para mitigar el riesgo, se han realizado desfogues controlados que suman más de 372 millones de metros cúbicos.
Desde septiembre, Marruecos ha acumulado 145 millones de metros cúbicos de lluvias, un 32,5% por encima de la media anual, lo que ha elevado el nivel de llenado de los embalses del país al 61,8%, un récord no visto desde 2019. Las autoridades meteorológicas han emitido alertas rojas por lluvias intensas y crecidas rápidas, con previsiones de hasta 150 mm de lluvia en pocas horas, lo que aumenta el riesgo de inundaciones repentinas.
La comunidad de Marruecos en Algeciras sigue con preocupación la situación a través de medios locales, mientras el Gobierno mantiene la alerta máxima y continúa las tareas de rescate y asistencia. Este episodio de condiciones meteorológicas extremas resalta la necesidad de una coordinación eficaz entre autoridades, Ejército y comunidades locales para minimizar el impacto de desastres naturales.
