El restaurante Tram Tram, ubicado en Carrer Major de Sarrià, 121, celebra su 35 aniversario como un referente en la cocina y hospitalidad en Barcelona. Fundado en 1990 por Isidre Soler y Reyes Lizán, el local ha mantenido un compromiso inquebrantable con la calidad y el servicio a lo largo de las décadas.
Desde sus inicios, Tram Tram ha ofrecido una experiencia culinaria única, recordando el ambiente tranquilo del antiguo tranvía que daba nombre al establecimiento. Con una decoración acogedora y mesas vestidas con manteles blancos, el restaurante se ha convertido en un lugar donde los comensales pueden disfrutar de platos elaborados con productos de temporada y un trato cercano.
Una propuesta gastronómica de calidad
El chef Isidre Soler, con una trayectoria que incluye una etapa en el famoso El Bulli, ha sabido combinar tradición y modernidad en su cocina. Los clientes habituales confían en su habilidad para crear menús personalizados, asegurando que cada visita sea una nueva aventura gastronómica. “Ya sé lo que te voy a traer”, suele decir al tomar nota de los pedidos.
El restaurante destaca por su carta que incluye platos como milhojas de perdiz con trufa y pichón con nabos de la Cerdanya, así como una excelente tarta Tatin elaborada por Reyes Lizán. Su menú del día, accesible a 45 euros, ofrece una opción más rápida y asequible durante la semana.
Un legado de perseverancia y amor por la cocina
La pareja confiesa que mantener un restaurante durante más de tres décadas no ha sido fácil. Han superado crisis económicas y la creciente competencia del sector, donde muchos ofrecen precios muy bajos. Sin embargo, Tram Tram se ha mantenido fiel a su filosofía de ofrecer una experiencia gastronómica inolvidable, lejos de los clichés de la cocina rápida.
Para conmemorar su aniversario, el restaurante ha creado un espumoso en colaboración con los Viticultors, vecinos del barrio, que refleja la esencia de la comunidad. La carta de vinos también complementa la propuesta culinaria, brindando a los comensales la oportunidad de disfrutar de sabores únicos.
En un reciente almuerzo dominical, los clientes disfrutaban de ostras con salsa Koskera y navajas con glaseado de manzanilla de Sanlúcar, platos que ejemplifican la atención al detalle y la frescura de los ingredientes. Cada comida en Tram Tram es, sin duda, un viaje a través de los sabores y las memorias de la cocina familiar.
Con una trayectoria que ha dejado huella en la escena gastronómica barcelonesa, Tram Tram no solo es un restaurante, sino un símbolo de la hospitalidad y la dedicación a la cocina que marca la diferencia en cada plato servido.
