Claves para un envejecimiento saludable según la Dra. Borrás

La Dra. Consuelo Borrás Blasco, investigadora en gerociencia y catedrática de Fisiología en el Instituto de Investigación Sanitaria Incliva, ha compartido claves fundamentales para un envejecimiento saludable. Su trabajo, que abarca más de 25 años, se centra en prevenir y tratar la fragilidad asociada a la edad, permitiendo a los mayores disfrutar de actividades que no podían realizar durante su vida laboral.

El envejecimiento es un proceso natural e inevitable que comienza con la maduración del organismo, aunque sus efectos pueden no ser evidentes hasta mucho después. La Dra. Borrás señala que, aunque no podemos detener el paso del tiempo, sí es posible retrasar los efectos clínicos del envejecimiento. La clave está en adoptar hábitos saludables que promuevan una buena calidad de vida en las etapas finales de la vida.

Factores que influyen en el envejecimiento

El envejecimiento afecta a diferentes funciones del cuerpo a distintas velocidades, lo que puede llevar a alteraciones en la salud. Desde la pérdida de visión cercana hasta un equilibrio disminuido, estos cambios pueden comenzar a percibirse entre los 25 y 30 años, aunque los síntomas se hagan evidentes más tarde. La Dra. Borrás explica que la acumulación de cambios en nuestras células puede llevar a una pérdida de la capacidad de adaptación, lo que se traduce en problemas de salud a medida que envejecemos.

El entorno y los hábitos de vida juegan un papel crucial en el ritmo de envejecimiento. La genética también influye, ya que se ha demostrado que los centenarios y sus familiares tienden a envejecer más lentamente. Sin embargo, el estilo de vida puede frenar el envejecimiento; por ejemplo, evitar el consumo de tóxicos como el tabaco y el alcohol es fundamental, ya que estos incrementan la edad biológica y afectan negativamente a diversos sistemas del cuerpo.

Hábitos para un envejecimiento saludable

La Dra. Borrás enfatiza la importancia de la alimentación, el ejercicio y las relaciones sociales en el mantenimiento de la salud a lo largo de la vida. La dieta mediterránea es reconocida por su respaldo científico en la promoción de la salud cardiovascular y el envejecimiento saludable. Esta dieta sugiere cambios sostenibles, como el uso de aceite de oliva virgen extra, el consumo de frutas y verduras frescas y la incorporación de legumbres y pescado azul en la dieta.

El ejercicio regular es otro pilar fundamental. La Dra. Borrás recomienda un programa de actividad física que combine diferentes tipos de ejercicios, lo que no solo mejora la salud física, sino que también beneficia el bienestar mental. La actividad social es igualmente crucial; el aislamiento y la soledad se asocian a un mayor riesgo de enfermedades como la demencia y problemas cardiovasculares. Por ello, la experta aconseja participar en grupos y mantener conexiones con seres queridos.

La investigación en gerociencia avanza constantemente, y se están explorando nuevas intervenciones, tanto fisiológicas como farmacológicas, para abordar los desafíos del envejecimiento. Entre estas se encuentran los fármacos senolíticos, que buscan eliminar células senescentes perjudiciales en el organismo. Aunque aún no están disponibles de manera generalizada, representan una prometedora vía para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

En definitiva, el envejecimiento no tiene por qué ser sinónimo de pérdida de calidad de vida. Con hábitos saludables, una alimentación adecuada y un enfoque proactivo hacia las relaciones sociales, es posible disfrutar de una vejez activa y plena, tal y como defiende la Dra. Borrás en su obra 100 años no es nada.