El exministro socialista Antonio José Seguro ha ganado con contundencia la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Portugal, al obtener un 65,72 % de los votos frente al 34,28 % de su rival, el líder ultraderechista André Ventura. Este resultado, con el 93,68 % de los sufragios escrutados al cierre de esta edición, marca un claro respaldo al socialismo y una paralización del auge del populismo de extrema derecha en el país.
En declaraciones a la prensa, Ventura reconoció que no logró cumplir su objetivo de ganar las elecciones, afirmando: «Parece que no he conseguido hacer lo que me proponía, que era vencer en estas elecciones». A pesar de la derrota, el líder del partido Chega anunció su intención de felicitar a Seguro una vez se confirmen los resultados finales.
Antonio José Seguro, por su parte, expresó su gratitud hacia el pueblo portugués. En un emotivo discurso en Caldas da Rainha, donde reside, destacó: «Mi primera palabra es simple, el pueblo portugués es el mejor pueblo del mundo, excelente, con una responsabilidad cívica enorme y con un apego a los valores democráticos».
De confirmarse el 71 % de los sufragios en el resultado final, Seguro batiría el récord de Mário Soares, quien fue reelegido presidente en 1991 con un 70,35 % de los votos. Este domingo, más de once millones de portugueses estaban llamados a las urnas para decidir el sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa, quien ha ocupado la presidencia durante diez años.
El contexto de estas elecciones se vio marcado por el mal tiempo, que aunque dio un respiro el domingo, volvió a golpear varias partes del país por la tarde. Las recientes inundaciones han causado innumerables destrozos y se han saldado con siete muertos, el último de ellos el sábado, además de otros seis fallecimientos indirectos de personas que realizaban labores de reparación en tejados.
A pesar de que Ventura solicitó un aplazamiento de los comicios debido a los temporales, la ley no contempla esta posibilidad a nivel nacional, permitiendo a los ayuntamientos solicitarlo individualmente bajo circunstancias excepcionales. En algunas zonas afectadas por inundaciones, que cuentan con un total de 36.852 electores, las elecciones han sido retrasadas hasta el próximo 15 de febrero de 2024.
Esta jornada electoral ha sido, sin duda, un hito importante en la política portuguesa, donde el electorado ha decidido en gran medida frenar el avance de la extrema derecha y reafirmar su compromiso con los valores democráticos.
