La feria de A Estrada sufre por temporales: ventas al 10%

Las inclemencias meteorológicas han asestado un duro golpe a la feria de A Estrada, que en su última jornada solo contó con cinco puestos abiertos, una cifra alarmantemente baja en comparación con los más de cien habituales. Los feriantes, que enfrentan un panorama desolador, han informado que sus ventas se han reducido a un 10% de lo que podrían alcanzar en un día normal.

La Praza da Feira, que normalmente bulle de actividad, se presentaba desierta, cubierta de agua y azotada por el viento, lo que ha llevado a los pocos valientes que se han presentado a luchar contra los elementos. Entre ellos, Jorge Campos, que lleva más de 25 años asistiendo a esta feria, destacó que la lluvia ha reducido drásticamente sus ventas de embutidos, situándolas entre el 5% y el 10% de lo que debería ser un día habitual. “En Vilagarcía la gente te compra aunque llueva, pero aquí se escapan”, lamentaba.

El impacto en los feriantes

La situación se complica aún más para los feriantes que deben montar sus puestos al aire libre. «El peor momento es cuando te mojas al montar y quedas empapado toda la mañana», explicó Campos, quien también se quejó de que la tasa que deben pagar por el puesto es fija, independientemente de si logran abrir o no. En este contexto, las pulperías se han visto menos afectadas, aunque también sufren pérdidas.

Otro comerciante presente, Carlos Peña, quien trae productos de Padrón para la preparación de cocidos, compartió su experiencia: “Desde noviembre llevamos con este tiempo. He tenido que recoger por falta de clientes en varias ocasiones. Hoy, como es la semana del Entroido, quise estar aquí por respeto a mis clientes habituales, pero las ventas son solo un 10% de lo normal».

Desafíos adicionales

Respecto a la situación de la feria, Juan M. Carbón de la Panadería Suso, también se mostró resignado. “Con la calle San Paio en obras, no vendemos ni la mitad. Por eso venimos aunque diluvie, pero aquí también vendemos un cuarto de lo que sería normal”, comentó. La situación meteorológica adversa ha puesto a prueba la resistencia de los feriantes, quienes, a pesar de los desafíos, siguen apostando por su presencia en la feria, reflejando un espíritu de perseverancia ante la adversidad.