El aumento del gasto en seguros médicos corporativos se ha convertido en un serio desafío para las empresas en España, con un incremento del 10% previsto para los próximos años. Según el informe Global Medical Trends de WTW, la inflación médica alcanzará el 10,3% en 2026, y más de la mitad de las aseguradoras anticipan que esta tendencia se mantendrá durante al menos tres años. En España, el estudio Tendencias en Salud 2026 de Mercer estima que el gasto médico corporativo rondará el 9%, muy por encima de la inflación general, que se prevé en 2%.
Entre los factores que impulsan este aumento se encuentran el envejecimiento de la población, el incremento de problemas de salud mental y el encarecimiento de los medicamentos. A estos se suma un aspecto particular en España: el deterioro del sistema sanitario tras la pandemia. “Partíamos de un sistema muy sólido, pero hoy existe un déficit de provisión médica y un aumento de la demanda que no se puede absorber”, explica Chus Caballo, directora de salud y riesgos de Mercer Marsh Benefits.
Impacto en las primas y estrategias empresariales
Este escenario ha provocado un trasvase hacia la sanidad privada, lo que, según Caballo, implica que “a mayor frecuentación, mayor coste”. Como consecuencia, las primas corporativas han subido en torno al 10%, especialmente debido a patologías musculoesqueléticas recurrentes y el aumento de enfermedades oncológicas en personas menores de 50 años.
El estudio de Mercer advierte que algunas compañías podrían considerar reducir las coberturas para contener el gasto, algo que la consultora desaconseja. “Si bien reducir la cobertura puede aliviar presupuestos a corto plazo, puede afectar la experiencia del empleado y dificultar la atracción y retención de talento”, apuntan. Caballo recuerda que modificar el seguro médico es un tema delicado, dado que es uno de los beneficios más valorados por los empleados, convirtiéndose en un pilar estratégico desde la pandemia.
Según el 5º Barómetro de Seguros de Salud de SegurCaixa Adeslas, el 83% de las empresas ofrece seguro médico, y el 91% de los directivos cree que este beneficio atrae talento, mientras que el 63% de los empleados lo considera importante para decidir trabajar en la empresa. En lugar de recortar coberturas, la mayoría de las empresas busca contener el gasto mediante inversiones en prevención y mejoras en los diagnósticos.
Innovaciones y mejoras en el sector
Las aseguradoras están implementando estrategias para mejorar la eficiencia y la atención al cliente. Francisco Calderón, director de desarrollo de negocio de personas en Mapfre España, afirma que “reducir prestaciones en seguros colectivos generaría alta insatisfacción, porque son servicios que se usan entre seis y siete veces al año por persona”. En cambio, Mapfre apuesta por la eficiencia operativa y la ampliación de servicios apoyados en tecnología, como la telemedicina y la atención en salud mental.
Aurora Barbero, directora de grandes cuentas de Asisa, coincide en que el seguro médico es fundamental para la fidelización del talento y la reducción del absentismo. Además, las primas no incrementan cotizaciones a la Seguridad Social y son deducibles al 100% como gasto social, lo que representa una ventaja fiscal significativa.
El crecimiento del sector se observa especialmente en empresas medianas, donde la penetración del seguro de salud es menor, lo que plantea oportunidades de desarrollo. “Los siniestros de hoy son los costes del mañana. La clave no está en recortar, sino en gestionar el riesgo, invertir en prevención y adaptar soluciones a cada colectivo”, resume Caballo.
Sin embargo, existen carencias importantes en las coberturas, especialmente en salud mental, donde cerca de la mitad de las aseguradoras ofrecen sesiones de psicología, pero solo un tercio cubre medicación. Además, las terapias de reproducción asistida y otros procedimientos de fertilidad no están generalmente cubiertos, dejando a muchos empleados sin la atención necesaria. A pesar de que la plantilla envejece, las pólizas de empresa siguen siendo muy generalistas, sin coberturas específicas para empleados mayores.
En conclusión, el aumento de los costes en el seguro médico corporativo es un reto que las empresas deben afrontar con estrategias innovadoras y adaptativas, priorizando tanto la salud de sus empleados como la sostenibilidad de sus presupuestos.
