La Fundación Franz Weber ha denunciado la presencia de menores durante los eventos taurinos del Carnaval del Toro en Ciudad Rodrigo, en la provincia de Salamanca. Esta situación, que contraviene las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño, se evidenció en un incidente reciente que resultó en la muerte de un participante. Según la Fundación, los jóvenes acceden a estos eventos sin que se tomen medidas adecuadas para proteger su bienestar.
En un comunicado enviado a Ical, los naturalistas señalaron que los eventos taurinos no implementan acciones específicas para evitar la asistencia de menores, quienes, a menudo, asisten con sus familias o en grupos de adolescentes. Esto no solo los expone a la violencia ejercida sobre los animales, sino también a situaciones peligrosas para su integridad física.
Recomendaciones ignoradas del Comité de Derechos del Niño
La Fundación, que cuenta con estatus consultivo en el Comité de Naciones Unidas, recordó que hace apenas dos semanas este organismo había advertido a España sobre la necesidad de legislar para prohibir la presencia de menores en actividades taurinas. Esta advertencia se produjo tras una objeción presentada en 2018 que no fue atendida por el Gobierno español.
Franz Weber, representante de la fundación, afirmó que “los promotores de capeas y encierros en Ciudad Rodrigo integran a niños y adolescentes en una actividad donde se produce violencia explícita hacia los animales, así como riesgos de sufrimiento humano, con cogidas o lesiones”. Ante esta situación, la fundación ha instado a las administraciones públicas, tanto al Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo como a la Junta de Castilla y León, a actuar en favor de la protección de la infancia.
Impacto de la violencia en menores
La Fundación Franz Weber también destacó que diversos estudios científicos han alertado sobre los efectos negativos de la exposición de menores a contenidos violentos. Según estos especialistas, se ha comprobado que esta exposición puede alterar el comportamiento de los jóvenes, incrementando niveles de agresividad y ansiedad. “Además del evidente riesgo de que el niño sufra angustia e incluso efectos traumáticos originados por la exposición a escenas de agresiones violentas hacia humanos y animales, la exposición a la violencia en la infancia puede contribuir a la normalización de la violencia y fomentar actitudes de aceptación de la agresión”, concluyó el comunicado.
Este tipo de eventos taurinos, que se celebran en el marco del Carnaval, se han convertido en objeto de controversia y debate en la sociedad española, donde la protección de la infancia y el bienestar animal son temas de creciente preocupación. La Fundación ha reiterado su llamado a la acción para que se tomen medidas efectivas que garanticen la seguridad y el desarrollo integral de los menores en situaciones de riesgo.
