El Grupo Royal Schiphol, responsable de la gestión del aeropuerto de Ámsterdam, ha logrado un beneficio neto de 551 millones de euros en el año 2025, lo que representa un incremento del 31,8% en comparación con el ejercicio anterior. Este notable crecimiento se ha visto acompañado de un aumento en la facturación, que ha alcanzado los 2.761 millones de euros, un 23% más que en 2024. El EBITDA subyacente también ha experimentado un significativo ascenso, alcanzando los 1.122 millones de euros, lo que equivale a un aumento del 52%.
En cuanto al tráfico de pasajeros, el grupo ha transportado un total de 78,1 millones de viajeros en 2025, lo que representa un incremento del 3% respecto a los 75,9 millones del año anterior. El aeropuerto de Ámsterdam, que es el principal del grupo, ha registrado 68,8 millones de pasajeros, también con un crecimiento del 3% interanual.
Resultados y proyecciones futuras
El CEO del Grupo Schiphol, Pieter van Oord, destacó la importancia de 2025 como un año clave para la compañía, afirmando que «con nuestra nueva estrategia, nuevas tasas aeroportuarias y un plan maestro, trabajamos para lograr un aeropuerto de calidad en armonía con su entorno». Durante el año, se implementaron varias iniciativas, como el aumento de tasas para aviones ruidosos y una inversión de 1.056 millones de euros en mantenimiento y mejora de las instalaciones del aeropuerto.
De cara a 2026, el grupo prevé un aumento aún mayor en el número de viajeros, gracias a la incorporación de aviones más grandes y nuevos. Se estima que el aeropuerto de Ámsterdam podría recibir entre 68 y 72 millones de pasajeros, con un máximo de 478.000 movimientos de aeronaves. Este incremento está alineado con la tendencia hacia una mayor reducción del ruido, con expectativas de ser un 15% más silencioso durante el día y un 32% más silencioso por la noche.
Inversiones y sostenibilidad
El Grupo Schiphol ha puesto un fuerte énfasis en la sostenibilidad en sus operaciones. Entre los hitos más destacados se encuentra la introducción de tasas aeroportuarias más elevadas para los aviones que generan mayor ruido, así como el cambio de logotipo del aeropuerto de Ámsterdam, que refleja su compromiso con la modernización y la adaptación al entorno.
La compañía continúa trabajando en un plan que busca no solo mejorar la experiencia del pasajero, sino también integrar mejor el aeropuerto en su entorno. Las inversiones realizadas en 2025 son una clara muestra de la estrategia a largo plazo del Grupo Royal Schiphol para mantenerse a la vanguardia en la industria aeroportuaria.
En resumen, el Grupo Royal Schiphol se posiciona con fuerza en el sector, mostrando resultados financieros sólidos y una visión sostenible para el futuro.
