El número dos de la Policía Nacional, José Ángel González, ha presentado su dimisión tras la admisión de una querella por agresión sexual interpuesta por una agente. Este hecho ha generado un profundo malestar en el sindicato policial Jupol, cuyo secretario general, Aarón Rivero, ha criticado duramente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por no cesar inmediatamente a González al tener conocimiento de la denuncia.
Rivero ha señalado que, a la vista de los hechos expuestos en la querella, el ministro «debería haberle cesado fulminantemente» y ha indicado que también se deberían tomar medidas respecto al asesor de González, Óscar San Juan, quien el año pasado fue condecorado con una medalla de plata. Según el diario Vox Populi, la condecoración fue otorgada tras un intento de San Juan de silenciar a la víctima, que ha afirmado contar con grabaciones de este intentando coaccionarla.
Controversia por la condecoración
Desde el sindicato de la Policía Nacional, ya se había recurrido en su día la condecoración de San Juan, argumentando que no cumplía con los requisitos legales exigidos para recibir una medalla de tal consideración. «El asesor del DAO fue condecorado solo por ser su asesor o amigo», ha expresado Rivero, quien ha enfatizado que estos hechos dañan gravemente la imagen del cuerpo policial.
El agente ha hecho un llamado a la opinión pública para que confíen en la Policía, afirmando que «no todos tenemos este tipo de comportamientos». Además, ha solicitado que se active el protocolo correspondiente ante este tipo de denuncias, destacando la importancia de depurar responsabilidades para limpiar el nombre de la institución.
Reacciones y próximos pasos
El abogado de la víctima ha indicado que ya habían contactado con el gabinete psicológico de la Policía, aunque no se les había explicado el motivo exacto de la baja de la compañera. «Se tienen que depurar todas las responsabilidades», ha añadido el abogado, ya que es fundamental restaurar la confianza en la Policía Nacional.
Los acontecimientos han provocado un gran revuelo en el seno de la Policía Nacional y han puesto de relieve la necesidad de abordar con seriedad y rapidez las denuncias de agresiones sexuales dentro de las fuerzas de seguridad. La situación continuará siendo objeto de atención mediática y pública hasta que se esclarezcan todos los detalles relacionados con este lamentable caso.
