La seguridad de las mascotas en el coche: un asunto crítico

En España, el transporte seguro de mascotas en vehículos se ha convertido en un tema de gran relevancia, sobre todo teniendo en cuenta que casi la mitad de las familias españolas conviven con al menos un animal de compañía. Según un informe de la Asociación Madrileña de Animales de Compañía (AMVAC), el país cuenta con aproximadamente 31 millones de mascotas, de las cuales 6,5 millones son perros. Este elevado número resalta la importancia de garantizar la seguridad de estos animales durante los desplazamientos en coche.

Riesgos de un transporte inadecuado

El experto en seguridad vial de Naciones Unidas, Josep Maria Vallès, advierte que, en un accidente, un perro puede salir disparado como un proyectil de hasta 420 kilos, lo que hace imprescindible adoptar medidas adecuadas para su transporte. Aunque la legislación española cuenta con la Ley de Tráfico, que prohíbe que los animales interfieran con la conducción, y la Ley de Bienestar Animal, que exige su transporte seguro, hay muchas lagunas en cuanto a criterios claros que definan qué significa exactamente «de forma segura».

La DGT recomienda evitar productos de baja calidad, pero esta noción es subjetiva. Esto provoca que muchos propietarios opten por soluciones inadecuadas, como simples correas o transportines débiles, que no ofrecen la protección necesaria en caso de un impacto.

La necesidad de una normativa específica

Vallès sugiere que es fundamental avanzar hacia una regulación más estricta, similar a la que se aplica para el transporte de niños en vehículos. En caso de accidente, las fuerzas que actúan sobre un perro pueden ser devastadoras, por lo que es vital utilizar transportines homologados que hayan pasado pruebas de impacto. La ausencia de datos y estándares sobre la seguridad de estos sistemas de retención limita el desarrollo de normativas eficaces.

Los transportines de calidad, que han superado pruebas de impacto, son altamente recomendables. Sin embargo, la mayoría de los productos disponibles en el mercado no garantizan esta seguridad. Vallès aclara que, en Estados Unidos, el 95% de los productos anunciados como seguros se rompen en caso de accidente, lo que pone de relieve la necesidad de contar con sellos de homologación que certifiquen su eficacia.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la carga cinética generada por un perro durante un accidente puede llegar a ser hasta 60 veces su peso. Por ejemplo, un caniche de 7 kilos se convierte en un proyectil de 420 kilos en un choque. Este dato pone de manifiesto la inadecuación de muchas correas y sistemas de sujeción actualmente disponibles.

Por último, Vallès recomienda que los propietarios de perros se familiaricen con el uso del transportín desde una edad temprana, para que el animal lo asocie con un lugar cómodo y seguro. Además, recalca que es crucial tratar a las mascotas como a cualquier otro pasajero, deteniéndose cada dos horas durante los viajes para garantizar su bienestar.

La seguridad de las mascotas en el coche es un asunto que merece atención y acción. La falta de normativas claras y productos de calidad puede tener consecuencias fatales. Por ello, es esencial que los dueños de mascotas se informen y adopten las medidas necesarias para proteger tanto a sus animales como a los ocupantes del vehículo.