El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado una ampliación histórica de la baja por maternidad y paternidad a 17 semanas, lo que equivale a cuatro meses. Esta medida, que se presentará formalmente en el próximo Consejo de Ministros, busca ofrecer una mayor protección a la maternidad y fomentar la conciliación familiar. Sin embargo, algunos expertos advierten que este incremento podría disuadir a muchas parejas jóvenes de tener hijos, especialmente si también planean un avance en sus carreras profesionales.
“Me gustaría anunciarles que el Gobierno de coalición progresista llevará mañana al Consejo de Ministros una ampliación histórica de los permisos de nacimiento y de cuidados, y gracias a ella los ciudadanos podrán disfrutar, a partir de ahora, de tres semanas más de permisos retribuidos para cuidar a sus hijos e hijas”, ha declarado Sánchez. Esta ampliación se suma a las 16 semanas que ya estaban en vigor gracias a las políticas sociales implementadas por el Ejecutivo.
Novedades y beneficios de la nueva normativa
Una de las novedades más relevantes es que las dos últimas semanas de permiso podrán disfrutarse de manera flexible hasta que el niño o la niña cumplan ocho años. Además, esta ampliación se aplicará de forma retroactiva para aquellas familias cuyos hijos hayan nacido a partir del 2 de agosto de 2024. Asimismo, se establecen dos semanas adicionales de permisos parentales retribuidos al 100% para cuidados hasta los ocho años. Estas dos semanas también se aplicarán retroactivamente desde agosto de 2024, en cumplimiento de la Directiva Europea que España estaba obligada a transponer.
Por otro lado, el PSOE y Sumar han acordado que las familias monoparentales podrán acceder a un total de 32 semanas de permisos de nacimiento y cuidado, cuatro de las cuales podrán disfrutarse hasta que el menor cumpla ocho años.
Impacto económico y carga sobre la Seguridad Social
El principal coste de estas bajas por maternidad y paternidad recae sobre la Seguridad Social, que se encargará de garantizar el pago de las prestaciones económicas a los trabajadores que se acojan a estos permisos. Aunque las empresas siguen cotizando, tienen la posibilidad de beneficiarse de bonificaciones si contratan a un trabajador interino para sustituir a la persona de baja. En caso de no contratar a nadie como sustituto, la empresa deberá asumir el coste de las cotizaciones mensuales del trabajador ausente.
La implementación de esta ampliación de permisos plantea cuestiones sobre su viabilidad económica y el impacto a largo plazo en el mercado laboral, especialmente en un contexto donde la conciliación familiar se enfrenta a retos significativos. A medida que se avanza en la tramitación de esta normativa, será crucial evaluar cómo afectará a las decisiones de las parejas jóvenes en relación con la maternidad y la paternidad, así como a sus trayectorias profesionales.
