La FIFA implementa medidas para reducir el tiempo perdido en el fútbol

Los partidos de fútbol, aunque oficialmente tienen una duración de noventa minutos, a menudo ven su tiempo efectivo de juego reducido a menos de 50 minutos debido a interrupciones por lesiones, cambios y otras circunstancias. Con el objetivo de aumentar la fluidez del juego, la FIFA ha tomado la decisión de implementar una serie de medidas que debutarán en el Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Esta intervención, acordada en una reunión reciente junto a la IFAB, el organismo que supervisa las reglas del juego, busca que el tiempo de juego refleje más fielmente el tiempo que el balón está en movimiento.

Nuevas reglas para un juego más fluido

Una de las medidas más visibles y educativas será la introducción de una cuenta atrás de cinco segundos por parte de los árbitros en los saques de puerta y de banda. Aunque esta práctica ya se aplica en la actualidad, se sistematizará para que los árbitros puedan garantizar que el tiempo no se convierta en un terreno ambiguo. El objetivo es que los jugadores y el público tengan la certeza de que el tiempo se respeta de forma clara.

Además, los cambios de jugadores también serán objeto de un control más riguroso. A partir de ahora, cuando un jugador sea sustituido, contará con un límite de solo diez segundos para abandonar el terreno de juego. Si no cumple con este tiempo, el árbitro no permitirá la entrada del sustituto hasta transcurrir un minuto completo, lo que implica que el equipo jugará temporalmente con un jugador menos. Esta medida busca erradicar las imágenes de futbolistas que se resisten a salir o que lo hacen lentamente, lo cual afecta el ritmo del partido.

Intervención del VAR y penalizaciones

En un esfuerzo por evitar interrupciones innecesarias, un jugador que necesite salir por lesión no podrá reincorporarse al juego hasta que haya transcurrido un minuto. Esta norma se implementa con el fin de frenar las interrupciones tácticas que a menudo se disfrazan de lesiones y busca armonizar los criterios de los árbitros en situaciones que tradicionalmente han sido un área gris del reglamento.

El paquete de nuevas medidas también incluye una ampliación del ámbito de acción del VAR. Hasta ahora, el videoarbitraje solo intervenía en expulsiones por roja directa, pero a partir del Mundial 2026 podrá revisar también las segundas tarjetas amarillas que conllevan expulsión, así como corregir saques de esquina que hayan sido concedidos de forma incorrecta, siempre que la revisión no retrase el reinicio del juego.

El trasfondo de estas decisiones refleja una tendencia que la FIFA ha estado probando en torneos recientes, donde se busca añadir más tiempo efectivo y penalizar las interrupciones artificiales. El Mundial de 2026, con su formato ampliado de 48 selecciones y una logística sin precedentes en tres países, se posicionará como el campo de pruebas definitivo de un modelo que pretende maximizar el espectáculo sin alterar la esencia del fútbol.