Siete enjambres sísmicos en Tenerife no aumentan riesgo erupción

El comité científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) se reunió el pasado viernes para evaluar la actividad sísmica en el Teide, donde se han detectado siete enjambres sísmicos en febrero. Las conclusiones preliminares indican que esta actividad no incrementa la probabilidad de una erupción volcánica a corto ni medio plazo.

Durante la reunión, se destacó que, a pesar de la **tendencia al alza** en la actividad “anómala” desde 2016, no se han observado cambios significativos en la deformación del terreno. Además, las campañas recientes de geoquímica muestran una disminución en las emisiones de gases. Entre el 7 de febrero y la fecha del informe, se identificaron varias series de eventos sísmicos de baja frecuencia al oeste de Las Cañadas a profundidades de entre 7 y 9 kilómetros.

Detalles de los enjambres sísmicos

El tipo de señal registrada, asociada comúnmente al movimiento de fluidos dentro del edificio volcánico, ha sido observada de manera esporádica desde 2016. Sin embargo, este episodio presenta una duración y continuidad no documentadas previamente en la isla. El evento más notable ocurrió el 10 de febrero, cuando se registró una señal continua de baja frecuencia entre las 8:45 y las 10:15 horas.

En adición a estos eventos, se han registrado cuatro enjambres de terremotos híbridos en los últimos ocho días, todos localizados en la misma área y a profundidades similares. El primero tuvo lugar entre las 23:00 horas del 18 de febrero y las 07:00 del 20 de febrero, con aproximadamente 2 500 eventos de muy baja magnitud. El segundo se desarrolló entre las 20:00 del 21 de febrero y las 13:30 del 22 de febrero, con al menos 800 terremotos organizados en dos fases diferenciadas.

El tercero comenzó a las 00:15 del 23 de febrero y se prolongó hasta las 9:00 horas del 24 de febrero, identificándose en él tres familias distintas de eventos sísmicos. Finalmente, el cuarto enjambre se registró entre las 18:00 horas del 24 y las 18:00 horas del 25 de febrero, manifestándose en forma de pulsos sucesivos.

Conclusiones del comité

A pesar de la elevada cantidad de terremotos, el Pevolca ha afirmado que todos estos enjambres consisten en eventos de magnitudes muy bajas que no han sido percibidos por la población. En paralelo, el 26 de febrero se registró un terremoto de magnitud 4,1 mbLg, localizado a 15 kilómetros de profundidad entre Tenerife y Gran Canaria, que sí fue sentido por los habitantes.

Según el análisis del comité, este sismo no parece tener relación directa con los enjambres ni con la sismicidad de baja frecuencia en Las Cañadas del Teide. Con la información disponible hasta este viernes, los expertos concluyen que los eventos registrados no suponen un aumento en la probabilidad de erupción volcánica en Tenerife en el corto ni en el medio plazo. Sin embargo, subrayan que la actividad volcánica anómala observada desde 2016 sigue en aumento, lo que lleva al comité a continuar analizando la evolución de esta actividad y a reforzar la vigilancia en la zona.