Más de 2,1 millones de niños y adolescentes en España, de entre 5 y 19 años, sufren obesidad o sobrepeso, lo que representa un 30 % de este grupo de población. Esta alarmante cifra se detalla en el Atlas Mundial de la Obesidad 2026, publicado este miércoles coincidiendo con el Día Mundial de la Enfermedad.
La buena noticia es que se estima que para el año 2040, esta prevalencia descenderá a 1,5 millones, lo que supondrá un ligero descenso proporcional. Según el informe de la Federación Mundial de la Obesidad, actualmente 735.000 niños de 5 a 9 años tienen sobrepeso u obesidad, mientras que la cifra asciende a 1.376.000 en el grupo de 10 a 19 años.
Consecuencias de la obesidad infantil
Esta situación conlleva graves repercusiones para la salud de los menores. Se estima que 154.000 niños padecen hipertensión, 71.000 hiperglucemia, 225.000 niveles altos de triglicéridos y 433.000 hígado graso. Para el año 2040, se proyecta que estas cifras se reduzcan a 113.000, 51.000, 162.000 y 318.000, respectivamente.
El informe destaca que España se posiciona como un país líder en la lucha contra la obesidad infantil, gracias al desarrollo del Plan Estratégico Nacional (2022-2030) y a reformas específicas en el ámbito escolar. De hecho, es uno de los 15 países que han logrado una disminución de la prevalencia de la obesidad infantil entre los menores de 10 a 19 años desde 2010 hasta 2025, alcanzando un descenso de hasta el 2 % anual en este periodo.
El panorama mundial de la obesidad infantil
A pesar de los esfuerzos en España, a nivel mundial la situación es desalentadora. Según la Federación Mundial de la Obesidad, alrededor de 410 millones de niños y adolescentes sufren obesidad o sobrepeso, cifra que podría aumentar hasta 507 millones para el año 2040. Se estima que más de uno de cada cuatro niños vivirá con un índice de masa corporal (IMC) elevado.
La directora ejecutiva de la Federación, Johanna Ralston, ha advertido que el aumento de la obesidad infantil global indica que no se ha tomado en serio una enfermedad que afecta a uno de cada cinco niños. Ralston ha instado a los gobiernos a intensificar los esfuerzos de prevención y tratamiento para garantizar que los menores que viven con sobrepeso u obesidad reciban la atención necesaria.
Un dato preocupante es que más de 200 millones de niños en edad escolar que viven con sobrepeso y obesidad se concentran en solo 10 países: China, India, Estados Unidos, Indonesia, Pakistán, Brasil, Egipto, México, Nigeria y República Democrática del Congo. Adicionalmente, 98 millones padecen hígado graso asociado a un IMC elevado, 47 millones presentan niveles altos de triglicéridos, 14 millones sufren hiperglucemia y 34 millones hipertensión.
El Atlas también señala que la acción para reducir la exposición de la infancia a los factores de riesgo de la obesidad sigue siendo insuficiente. Aunque antes se asociaba principalmente a países de ingresos altos, ahora el aumento en la prevalencia de esta enfermedad se está produciendo más rápidamente en países de ingresos bajos y medios.
La Federación ha instado a aplicar una «acción contundente» que incluya mayores impuestos sobre las bebidas azucaradas, restricciones a la publicidad dirigida a la infancia, la implementación de recomendaciones globales de actividad física para niños, la protección de la lactancia materna y estándares más saludables de alimentación escolar.
