Investigadores descubren que bacterias de la saliva reducen alergias al cacahuete

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital de La Princesa y de la Universidad McMaster en Canadá ha realizado un hallazgo significativo en el campo de la alergología: las bacterias del género Rothia, presentes en la saliva, podrían reducir las reacciones alérgicas al cacahuete. Los resultados del estudio han sido publicados en una prestigiosa revista científica.

En su investigación, los científicos observaron que estas bacterias tienen la capacidad de prevenir la manifestación más grave de la alergia al cacahuete, conocida como anafilaxia, una reacción aguda que puede ser mortal. Al probar los alérgenos digeridos por Rothia en células alérgicas en laboratorio, se constató que la respuesta inmunitaria fue significativamente menor en comparación con el cacahuete sin procesar. Este hallazgo sugiere un efecto modulador de estas bacterias sobre la activación del sistema inmune.

Ensayos en modelos animales

Los investigadores, liderados por el Dr. Carlos Jesús González, jefe de grupo de Investigación de Inmunidad Tipo 2 del IIS Princesa, y el Dr. Michael Surette, profesor de Medicina en la Universidad McMaster, utilizaron modelos de ratón colonizados con Rothia. Los resultados fueron prometedores: los ratones que habían sido tratados oralmente con cacahuete mostraron una respuesta inmune menos intensa cuando se les administró cacahuete previamente digerido por las bacterias.

Este enfoque innovador sugiere que la presencia de Rothia podría ser clave para moderar las reacciones alérgicas y abre nuevas vías de investigación en el tratamiento de alergias alimentarias.

Observaciones en pacientes alérgicos

El estudio también incluyó análisis realizados en el Hospital Mass General de Boston y el Hospital Monte Sinaí de Nueva York. Se descubrió que los pacientes con una mayor abundancia de Rothia en su saliva mostraban un umbral más alto antes de presentar síntomas al exponerse al alérgeno. Estos hallazgos podrían explicar por qué algunos pacientes experimentan reacciones más graves que otros.

Los autores del estudio subrayan que esta investigación podría tener un impacto significativo en el manejo de la alergia al cacahuete, que afecta a un número creciente de personas en todo el mundo. Se estima que entre 1 de cada 50 personas puede ser alérgica a este alimento, el cual está asociado con un riesgo elevado de anafilaxia.

El equipo de investigación señala que el estudio abre la puerta a futuras terapias, como la modulación de la microbiota oral mediante probióticos específicos. «En lugar de centrarse únicamente en medicamentos, aumentar la abundancia de bacterias como Rothia podría ofrecer una alternativa terapéutica innovadora para reducir riesgos y mejorar la tolerancia a los alimentos», afirman los investigadores en un comunicado.