La Xunta refuerza el control de importaciones para proteger el sector primario

La Xunta de Galicia ha puesto en marcha un nuevo plan de control de importaciones dirigido a proteger el sector primario gallego frente al tratado comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Esta iniciativa busca garantizar la calidad de los productos locales y asegurar que las regulaciones sanitarias se cumplan adecuadamente.

Para ello, se ha creado una comisión interdepartamental que agrupa a las consellerías de Medio Rural, Emprego e Comercio y Sanidade. En la primera reunión, celebrada recientemente, participaron el director xeral da PAC e do Control da Cadea Alimentaria, Juan José Cerviño, y el de Comercio e Consumo, Gabriel Alén, junto a otros representantes del ámbito sanitario.

Objetivos del Plan Gallego de Control

Entre los objetivos del plan se encuentra la inspección de residuos de sustancias no permitidas en productos importados, la detección de imitaciones de marcas gallegas de calidad y la evaluación de las condiciones sanitarias de los productos. Este enfoque integral busca frenar el fraude y proteger la reputación de los productos gallegos.

La Xunta también está redactando un borrador del Plan de Control en materia de cadena y calidad alimentaria, que se centrará en combatir las imitaciones y los fraudes en la composición de los productos, así como en su etiquetado, calibres, tamaños, peso y trazabilidad. La intención es asegurar que el consumidor tenga acceso a productos que cumplan con los estándares de calidad y seguridad necesarios.

Compromiso con la calidad gallega

Este nuevo plan es un paso significativo en la defensa de los intereses del sector primario gallego, que se enfrenta a la competencia que podría derivarse de la apertura de mercados con el acuerdo de Mercosur. La Xunta reafirma así su compromiso con la protección de las marcas de calidad gallegas y la salud pública, garantizando que los productos que llegan al mercado cumplen con todas las normativas vigentes.

En un contexto donde los productos locales compiten a menudo con importaciones de menor calidad, esta iniciativa se presenta como un mecanismo esencial para mantener la confianza del consumidor en los productos gallegos, contribuyendo al desarrollo sostenible del sector agroalimentario en la comunidad autónoma.