Carlos Martínez: “La hora del cambio en Castilla y León ha llegado”

En su quinta legislatura como alcalde de Soria desde 2007, Carlos Martínez se enfrenta a un nuevo desafío: convertirse en el alcalde de toda Castilla y León. Tras asumir el liderazgo del PSOE en la comunidad hace poco más de un año, Martínez ha manifestado la necesidad de un cambio ante las elecciones que se celebrarán este próximo domingo. Con el PP al mando durante 39 años, su objetivo es romper con una historia de gobiernos conservadores.

El político soriano no es ingenuo y reconoce que el contexto electoral es complicado para su partido, reflejado en la desmovilización del votante progresista en otras comunidades como Extremadura y Aragón. Sin embargo, asegura que no se puede caer en la resignación: “O más de lo mismo o un giro de guion”, enfatiza.

Un nuevo enfoque para la gestión pública

Martínez propone aplicar una gestión de proximidad, similar a la municipal, a la política autonómica. “La alcaldía es cercanía, piel… llevas los problemas de tus vecinos a casa”, explica. No obstante, recalca que lo fundamental es el compromiso y la eficacia en la gestión pública. Con un porcentaje de voto consolidado superior al 30% en Castilla y León, el PSOE ha demostrado que puede desafiar la imagen de territorio conservador.

El candidato socialista critica la gestión del presidente Alfonso Fernández Mañueco en aspectos cruciales como la sanidad y los incendios. Acusa al PP de llevar a cabo una privatización encubierta de servicios públicos y de haber dejado a la comunidad en un estado de parálisis. “Su propuesta son gimnasios, mentiras y platos de ducha”, sentencia Martínez.

La importancia del voto progresista

La abstención se erige como uno de los mayores enemigos para la izquierda, una preocupación que Martínez comparte. “La abstención siempre nos penaliza”, afirma, aunque se muestra optimista respecto a la movilización del electorado progresista. Asegura que su partido presenta propuestas concretas para hacer frente a problemas como la despoblación y la mala cobertura sanitaria.

En un entorno político marcado por escándalos de corrupción y la polarización provocada por la extrema derecha, el líder socialista defiende la coherencia y dignidad de su partido. “No quiero caer en el ‘y tú más’, pero los casos de corrupción nos afectan a todos”, añade, refiriéndose a la necesidad de mantener la ética en la política.

Martínez concluye su discurso de campaña junto a Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, reafirmando su intención de asumir las riendas del Gobierno el lunes siguiente a las elecciones. “Venimos a gobernar, no a influir”, enfatiza, convencido de que el PSOE será la primera fuerza política en la comunidad.