La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó a principios de este año que «la seguridad sanitaria es seguridad nacional», en un contexto donde Europa se ve sometida a crecientes tensiones geopolíticas que afectan directamente a sus sistemas sanitarios y cadenas de suministro farmacéuticas. La pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania y las recientes decisiones políticas de socios internacionales como Estados Unidos han reconfigurado el panorama sanitario de la Unión Europea.
En este escenario, el bloque ha tenido que lidiar con múltiples desafíos, incluyendo interrupciones en las cadenas de suministro, escasez de medicamentos y de personal, así como amenazas arancelarias. La fuga de cerebros, especialmente en un contexto de población envejecida y sistemas sanitarios desbordados, añade una capa adicional de complejidad. A nivel global, la decisión de Estados Unidos de retirarse de la Organización Mundial de la Salud y suspender toda ayuda exterior ha dejado un vacío notable, permitiendo el surgimiento de nuevos actores en la escena sanitaria internacional.
Desafíos para la industria farmacéutica en Europa
La capacidad de la Unión Europea para mantener su estatus como líder en salud global se pone en cuestión. Según datos de la Federación Europea de Asociaciones de la Industria Farmacéutica (EFPIA), el sector farmacéutico y biotecnológico es crucial para la economía europea. Sin esta industria, la balanza comercial de la UE pasaría de un superávit de 147 000 millones de euros a un déficit de 47 000 millones de euros.
El sector invierte aproximadamente 55 000 millones de euros al año en investigación y desarrollo (I+D) y genera cerca de 320 000 millones de euros en exportaciones, convirtiéndose en el mayor contribuyente individual al superávit comercial del bloque. Sin embargo, en las últimas dos décadas, Europa ha perdido cerca del 25 % de su cuota mundial de inversión en I+D. Entre 2010 y 2022, la I+D farmacéutica en la UE creció un 4,4 % anual, en comparación con el 5,5 % en Estados Unidos y el 20,7 % en China.
Iniciativas de la Unión Europea para recuperar la competitividad
Ante esta situación, la Unión Europea ha puesto en marcha diversas iniciativas legislativas y regulatorias. La Ley de Biotecnología de la UE busca establecer un marco que facilite la llegada de la biotecnología al mercado, mejorando así la competitividad del bloque. Por otro lado, la renovación de la legislación farmacéutica actualiza más de dos décadas de normativas sobre medicamentos, ampliando los periodos de protección regulatoria para incentivar a las empresas a operar y comercializar en Europa.
Además, la Ley de Medicamentos Críticos tiene como objetivo garantizar el suministro de medicamentos esenciales y reducir las dependencias. La efectividad de estas medidas y si serán suficientes para asegurar la soberanía médica de Europa será un tema central en el Euronews Health Summit que se celebrará el 17 de marzo de 2024, donde expertos del sector sanitario, provenientes de la industria, instituciones públicas, centros de investigación y sociedad civil, debatirán sobre el futuro de la salud en la Unión Europea.
