Un reciente estudio de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha puesto de manifiesto que los usuarios de aplicaciones de citas, como Tinder, utilizan un número sorprendentemente limitado de estrategias visuales al seleccionar las fotos para sus perfiles. La investigación, liderada por el profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación, Alejandro García Alamán, ha identificado nueve tipos de fotos que predominan en esta plataforma, según se detalla en el artículo publicado en The Journal of Sexual Medicine.
El estudio, que analizó un total de 1 000 perfiles reales de Tinder en el área de Barcelona, combinó metodologías psicológicas con técnicas de análisis de datos y aprendizaje automático. A través de un proceso de codificación de variables visuales, los investigadores, entre los que también se encuentra el investigador Adrián Montesano, lograron clasificar las imágenes en nueve perfiles visuales distintos que reflejan diferentes estrategias de autopresentación.
Los nueve tipos de fotos y su significado
El primero de estos tipos es el retrato de medio cuerpo mirando a cámara, que resulta ser el más frecuente. Este estilo muestra a las personas vestidas, con una mirada directa y en entornos urbanos o domésticos. El segundo tipo corresponde a aquellos que no miran a cámara, proyectando una imagen más espontánea e informal, aunque a menudo se ven algo distanciados. En tercer lugar, están los primeros planos de la cara mirando a cámara, por lo general tomados en interiores.
El cuarto perfil es el retrato de cuerpo entero mirando a cámara, que se observa con mayor frecuencia entre mujeres heterosexuales. Un quinto tipo incluye usuarios con gafas de sol, una estrategia que puede servir como protección y ocultamiento parcial. En el sexto lugar, se encuentran las imágenes de personas en entornos naturales, como montañas o bosques, que son especialmente comunes entre hombres heterosexuales, transmitiendo una sensación de actividad y conexión con la naturaleza.
El séptimo patrón abarca a los usuarios que muestran un alto grado de desnudez o semidesnudez, frecuentemente en espacios domésticos o en la costa. El octavo tipo son imágenes de paisajes, objetos o fondos neutros que sustituyen a la persona. Por último, el noveno modelo, el menos común, es el de aquellos que se representan mediante imágenes de partes del cuerpo.
Impacto de la edad, género y orientación sexual en la elección de fotos
Los investigadores apuntan que estas estrategias de presentación no siempre reflejan la autenticidad de quiénes somos, sino más bien una imagen de quiénes creemos que deberíamos ser para atraer a los demás. Según García Alamán, esta búsqueda de deseabilidad social puede llevar a una pérdida de autenticidad. Los resultados del estudio sugieren que la edad es el factor más influyente en la elección de la foto de perfil; los jóvenes tienden a mostrarse más, mientras que los grupos de mayor edad tienden a ocultarse progresivamente.
El análisis también revela diferencias significativas entre géneros y orientaciones sexuales. En el caso de los perfiles heterosexuales, las mujeres tienden a mostrarse más sonrientes y con menos ropa en fotos de cuerpo entero, mientras que los hombres optan por imágenes que reflejan acción y naturaleza, mostrando menos su físico. Por otro lado, las mujeres lesbianas muestran menos desnudez y sonríen menos que sus contrapartes heterosexuales, mientras que los hombres gais tienden a mirar a cámara y sonreír más que los heterosexuales.
Curiosamente, solo un 10 % de los usuarios emplean imágenes que exhiben un alto grado de desnudez. García Alamán menciona que, aunque Tinder es conocido por su enfoque en las relaciones sexuales, en realidad es una plataforma de múltiples propósitos. Además, advierte que los usuarios pueden ser eliminados si sus perfiles son demasiado explícitos, lo que puede llevar a una prudencia adicional en la selección de imágenes.
El equipo de investigación concluye que, a pesar de la apariencia de libertad en la elección de imágenes en las aplicaciones de citas, los usuarios operan dentro de guiones visuales bastante restringidos. Comprender estas dinámicas puede ayudar a los usuarios a hacer un uso más consciente de estas plataformas, sin dejar que su perfil defina su autoestima. García Alamán sugiere que es esencial que cada usuario se sienta cómodo con su propia imagen y que no debe temer distanciarse de los estándares convencionales para ser más auténtico.
