La familia de Rosalía Cáceres exige una nueva investigación de su caso

La familia de Rosalía Cáceres, vecina de Bohonal de Ibor desaparecida desde mayo de 2020, ha emitido un comunicado en el que expresa su alegría por el esclarecimiento del caso de Francisca Cadenas, al mismo tiempo que renueva su solicitud a la Unidad Central Operativa (UCO) para que se investigue su propia situación. A casi seis años de su desaparición, la familia se siente cada vez más desamparada y abandonada debido a la falta de avances en la investigación.

En su declaración, la familia de Rosalía manifiesta que su satisfacción por el desenlace del caso de Cadenas no solo simboliza un alivio para sus seres queridos, sino que también representa un rayo de esperanza para otras familias que enfrentan situaciones similares. Sin embargo, al mismo tiempo, sienten un profundo dolor y frustración por la ausencia de movimientos en la investigación de su propia tragedia, lo que erosiona su esperanza de obtener respuestas.

Un clamor por atención y justicia

La familia señala en su comunicado que no todas las desapariciones generan el mismo nivel de alarma social, lo que provoca que casos como el de Rosalía pasen desapercibidos. “Parece que existen casos de segunda categoría que no importan a nadie”, afirman, destacando la necesidad de visibilidad y atención para su situación. La pancarta que cuelga del balcón municipal de Bohonal, que dice ‘Rosa no te olvidamos. Queremos respuestas’, es un constante recordatorio de su lucha por justicia.

La desesperación de la familia se traduce en un llamamiento urgente para que su caso sea revisado por expertos de la UCO, con la esperanza de que un equipo especializado pueda abrir nuevas vías de investigación. “Estamos convencidos de que un grupo con experiencia en casos difíciles puede encontrar nuevos indicios que complementen los existentes y dar el impulso necesario para el esclarecimiento de los hechos”, expresan con firmeza.

El contexto de la desaparición

Rosalía Cáceres, conocida como Rosa en su comunidad, desapareció a finales de mayo de 2020 cuando salió a dar un paseo por los alrededores de Bohonal de Ibor. Desde entonces, su ausencia ha dejado un vacío en la vida de sus seres queridos, quienes continúan luchando por respuestas. La familia de Rosa, consciente de las limitaciones de recursos en las investigaciones, no ceja en su empeño por conseguir que su caso no sea olvidado.

En resumen, la familia de Rosalía Cáceres reitera su llamado a la UCO para que tome cartas en el asunto y revise su caso, con la esperanza de que este nuevo impulso pueda traer respuestas que hasta ahora han sido esquivas, reafirmando así la importancia de no dejar que la memoria de su ser querido caiga en el olvido.