El encarecimiento de los costes asociados a la jubilación está llevando a una nueva realidad económica para muchos pensionistas en España. El aumento de las pensiones, que se vincula al IPC, no ha ido acompañado de una actualización de los límites fiscales y sanitarios, lo que ha incrementado el número de jubilados que deben asumir el copago farmacéutico y las retenciones del IRPF.
Según el asesor fiscal Alfonso Muñoz, esta situación ha provocado un cambio significativo en el perfil de los pensionistas que enfrentan estos gastos. «Cada vez son más los pensionistas a los que se les aplica este copago farmacéutico», apunta Muñoz, quien destaca que esta tendencia es evidente en las farmacias, donde un número creciente de personas mayores «notan que tienen que pagar gastos de medicamentos».
Desfase entre pensiones y límites fiscales
El origen de este fenómeno radica en el desfase existente entre el incremento de las pensiones y los límites fijados en 2012. «Las pensiones han ido subiendo conforme al IPC, mientras que el límite que había para no pagar medicamentos sigue estancado desde hace años», precisa Muñoz. Como consecuencia, incluso quienes perciben pensiones mínimas suelen superar el umbral establecido, lo que les obliga a asumir parte del coste de los fármacos.
En paralelo, el número de pensionistas sujetos a retenciones del impuesto sobre la Renta también ha crecido. Esta situación genera incertidumbre entre los jubilados, que cuestionan por qué deben tributar. Muñoz lo aclara citando la normativa vigente: «Las pensiones serán consideradas como renta de trabajo». Sin embargo, matiza que no todas están sujetas a tributación, ya que existen excepciones, como las pensiones de incapacidad permanente absoluta, gran invalidez, orfandad o las no contributivas.
Criterios de retención y obligación de declarar
El experto señala que la retención aplicable no es uniforme y depende de varios factores. «El porcentaje de retención que se le aplica de IRPF a una pensión depende de tres factores», explica, haciendo referencia al importe anual, los tramos autonómicos y la situación familiar. Para conocer el cálculo exacto, recomienda utilizar las herramientas oficiales: «Lo correcto sería irnos a la calculadora de retenciones que tiene la Agencia Tributaria en su página web».
La obligación de presentar la declaración de la Renta es otro de los puntos que suscita dudas. Muñoz detalla que existe deber de declarar cuando se superan ciertos niveles de ingresos o cuando hay más de un pagador. «Estás obligado siempre que cumplas algunos de estos requisitos», indica, aludiendo a los umbrales establecidos por la normativa. Estas medidas han reducido los ingresos de los pensionistas, quienes, según Muñoz, incluso aquellos que cobran la pensión mínima, pierden dinero debido al IRPF y al copago farmacéutico, mientras que en las pensiones más altas «la carga fiscal es mucho mayor».
