Sánchez califica de «ilegal» la guerra en Irán y cierra polémicas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reiterado este jueves que la guerra que han desencadenado Donald Trump y Benjamin Netanyahu contra Irán es «ilegal» y carece de justificación. En su intervención, Sánchez defendió que España se ha posicionado «en el lado correcto de la historia» al condenar el conflicto desde su inicio. A pesar de su firme postura, el presidente ha dado por cerrados los enfrentamientos que ha mantenido con el canciller alemán, Friedrich Merz, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quienes mostraron inicialmente una postura más comprensiva hacia la guerra.

Al llegar al Consejo Europeo en Bruselas, Sánchez subrayó que las relaciones con el Gobierno alemán son «excelentes». Este intento de reconciliación se produce tras el desencuentro generado por la comparecencia pública de Merz junto a Trump, donde el presidente estadounidense tildó a España de «socio terrible» y amenazó con un bloqueo comercial por no permitir el uso de las bases de Rota y Morón.

Reacciones y críticas a Merz y Von der Leyen

El silencio de Merz ante estas declaraciones ha sido criticado por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien expresó su «sorpresa» ante la falta de apoyo a Sánchez. «No me imagino a la canciller Merkel o al canciller Scholz haciendo declaraciones de este tipo», afirmó Albares, sugiriendo que la actitud de Alemania ha cambiado desde entonces.

Merz, en defensa de su posición, explicó que durante una reunión privada con Trump sí abogó por España y trató de contactar con Sánchez, aunque sin éxito. «Lo importante para mí es que el canciller Merz haya defendido a España ante la amenaza de coerción», comentó Sánchez, resaltando la necesidad de solidaridad europea en estos momentos críticos.

Respecto a la presidenta de la Comisión Europea, Sánchez y su equipo no dudaron en criticarla tras un discurso en el que aparentemente daba por finalizado el orden mundial basado en reglas, justificando la caída del régimen de los ayatolás. Esta postura generó una ola de reproches que incluyó al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y al grupo socialista en la Eurocámara, liderado por Iratxe García.

La posición de España y el futuro de la UE

Ante la presión, Von der Leyen se vio obligada a matizar sus declaraciones, aunque solo en parte, afirmando que «ver el mundo tal como es no disminuye nuestra determinación de luchar por el mundo que queremos». Sánchez, por su parte, ha defendido que la Unión Europea debe involucrarse activamente en la búsqueda de una «desescalada» y una «solución diplomática» al conflicto en Irán y en el resto de Oriente Medio.

«Debemos enviar un mensaje claro a nuestros ciudadanos y al mundo: que Europa está con el multilateralismo y el derecho internacional», afirmó Sánchez, concluyendo que «estamos en contra de esta guerra porque es ilegal y está causando graves daños en víctimas civiles y refugiados, así como consecuencias económicas que afectan especialmente al Sur Global».