Béziers: un viaje a la historia y los placeres del Languedoc

Béziers, situada en la región de Languedoc-Roussillon, se erige como un destino turístico que combina historia, gastronomía y belleza natural. Esta ciudad, considerada la más antigua de Francia, cuenta con un legado que se remonta al siglo VII a.C. cuando era conocida como Rhòde. Sus excavaciones arqueológicas revelan un pasado griego que ha perdurado a través de los siglos, transformándose en la encantadora localidad que es hoy.

La cercanía de Béziers con el Mar Mediterráneo la convierte en un lugar privilegiado para disfrutar de la tranquilidad de playas como la de Valras, a tan solo 16 kilómetros, y Plage Richelieu, a menos de 30. Estas playas ofrecen un refugio alejado de las multitudes, donde es posible saborear ostras frescas acompañadas de una buena copa de vino local.

Un recorrido por la historia y la cultura

El paseo Paul Riquet, que rinde homenaje a uno de los hijos ilustres de la ciudad, es un lugar emblemático donde los aromas de flores frescas se entrelazan con la historia. Cada viernes, este bulevar se viste de color con los claveles del aire y las hortensias que adorna Monsieur Ginestais, invitando a los visitantes a explorar su entorno.

La vida en Béziers se celebra de diversas maneras, siendo la feria del 15 de agosto uno de sus eventos más esperados. Además, los dulces típicos como el Coque d’or, un brioche azucarado que honra a Saint-Aphrodise, endulzan las vitrinas de la Boulangerie-Pâtisserie ubicada en el bulevar que divide la ciudad antigua de la nueva. La mezcla de vestigios medievales y un pasado próspero se respira en cada rincón, especialmente en el Marché des Halles, reconocido como el mercado más bonito de Francia en 2025.

Entre los monumentos destacados se encuentra la catedral de San Nazario, erigida sobre las cenizas de un antiguo templo, y el Puente Viejo, que invitan a pasear y disfrutar de las vistas que ofrece esta encantadora ciudad del sur de Francia.

El legado del Canal du Midi

Un hito fundamental en la historia de Béziers es el Canal du Midi, diseñado por el ingeniero Pierre-Paul Riquet. Este canal, que conecta el Mediterráneo con el Atlántico, es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1996. Las esclusas de Fonseranes, construidas entre 1676 y 1680, son un atractivo turístico que muestra la grandeza de la ingeniería civil de la época, permitiendo salvar un desnivel de 21,50 metros a lo largo de 312 metros.

El recorrido a pie o en bicicleta por los senderos botánicos que rodean el canal es una experiencia placentera durante todo el año, pero el resplandor dorado del otoño sobre las aguas es verdaderamente inolvidable. Desde 2014, los visitantes pueden disfrutar de la ruta de los trampantojos, donde 19 escenografías de artistas locales evocan momentos históricos y personajes destacados, como la música del compositor Camille Saint-Saëns y la obra de Molière, Le Dépit amoureux.

Béziers, además de su rica historia, ofrece una experiencia enoturística que la convierte en un destino atractivo. Los châteaux como el Château Les Carrasses y el Château St Pierre de Serjac son ejemplos de la elegancia y tranquilidad que se encuentran en la región. Estos alojamientos, restaurados con gusto, permiten a los visitantes disfrutar de la belleza del paisaje vinícola y del lujo de estancias históricas.

Desde 2021, el Château Capitoul se ha sumado a esta colección, ofreciendo villas que observan la vida silvestre en la laguna cercana. La proximidad al mar y a la histórica ciudad de Narbona, con su catedral de San Justo y San Pastor, añade un atractivo adicional a la visita.

Béziers es, sin duda, un bastión de historia, gastronomía y paisajes cautivadores que invitan a ser explorados. Cada rincón de esta ciudad es un recordatorio del esplendor de su pasado y de la belleza de su presente.