El mirabel, la fruta efímera que conquista O Rosal en Galicia

En el valle de O Rosal, en Galicia, la recolección del mirabel se ha convertido en un acontecimiento destacado, aunque su temporada de cosecha dura apenas tres semanas al año, desde mediados de julio hasta principios de agosto. Este pequeño fruto, que apenas alcanza los 3 centímetros de diámetro, es una variedad de ciruela conocida como Prunus domestica var. syriaca, y su recolección ha sido impulsada por la pasión de un maestro rural que llevó a cabo la introducción de este árbol en la región en 1935.

El legado del maestro José Sánchez García

El maestro José Sánchez García, profesor en una escuela rural de O Rosal, fue el pionero que trajo los primeros árboles de mirabel a España. Su compromiso con la educación agrícola permitió que los alumnos aprendieran sobre cultivo y cuidado de estos árboles, contribuyendo a la agricultura local. La creación de la primera fábrica de conservas vegetales en Galicia, La Rosaleira, en 1940, marcó un hito en la producción de este fruto, que se destaca no solo por su sabor, sino también por su versatilidad en la cocina.

El mirabel se caracteriza por su piel amarilla dorada, que presenta matices rojizos al madurar. Este fruto, rico en fibra y con un bajo contenido calórico, es apreciado por su aroma y sabor dulce. Aunque Francia es el mayor productor mundial de mirabel, con el 75% de la producción, Galicia se erige como el único lugar en España donde se cultiva de forma significativa.

Producción y mercado del mirabel

Este año, la cosecha se ha iniciado con la previsión de una baja productividad, según Salvador Martínez, el único productor que comercializa el mirabel bajo las marcas Alén do Val y Biobel. Esta empresa, formada en 2004 como cooperativa vecinal, se dedica a la producción ecológica del mirabel, con una producción que fluctúa entre 12 000 y 30 000 kilos anuales. El precio en los mercados locales oscila a partir de 5,50 euros por kilo, y se puede encontrar en supermercados como Gadis y Eroski, así como en tiendas gourmet de Galicia.

A pesar de su escasa disponibilidad, el mirabel se ha ganado un lugar especial en la gastronomía local, siendo utilizado en la elaboración de mermeladas, dulces y licores. En la taberna “O Lagar”, los visitantes pueden degustar la famosa tarta de mirabel con helado de flor de saúco, un postre que rinde homenaje a esta fruta emblemática.

Las características únicas del mirabel lo convierten en un producto atractivo para el mercado gourmet, a pesar de los desafíos que enfrenta su cultivo, como la sensibilidad al clima y la competencia de variedades más productivas. Sin embargo, los productos derivados del mirabel, así como el turismo agrícola, ofrecen oportunidades para fortalecer la economía local y preservar la cultura agraria de la región.

En definitiva, el mirabel no solo es un tesoro gastronómico de Galicia, sino que también representa un legado cultural y una oportunidad para el desarrollo sostenible en el ámbito agrícola, reafirmando la identidad de O Rosal en el mapa de la biodiversidad frutal.