Glifosato y superbacterias: un estudio revela su alarmante vínculo

La reciente investigación del Instituto de Microbiología Médica y Parasitología de Buenos Aires ha revelado un inquietante vínculo entre el uso de glifosato y la resistencia a los antimicrobianos (RAM) en bacterias. El estudio, liderado por la doctora Daniela Centrón, demuestra que las bacterias multirresistentes en hospitales no solo son inmunes a múltiples antibióticos, sino que también presentan resistencia a altas concentraciones del herbicida glifosato.

Estos hallazgos se publicaron en la revista Frontiers in Microbiology y sugieren que los herbicidas, a diferencia de los antibióticos, que se aplican extensamente en la agricultura, pueden tener efectos secundarios indeseados que favorecen la resistencia bacteriana en el medio ambiente. Según la doctora Centrón, «los herbicidas pueden seleccionar la resistencia a los antimicrobianos entre las comunidades bacterianas del suelo».

Metodología y Resultados del Estudio

Entre 2018 y 2020, la investigación recolectó 68 cepas bacterianas de sedimentos en una reserva natural del delta del Paraná, un humedal de relevancia internacional situado al norte de Buenos Aires. El glifosato se aplica frecuentemente en las áreas agrícolas cercanas a esta reserva. Los investigadores analizaron el grado de resistencia de cada cepa a 16 antibióticos comunes, como la ampicilina combinada con sulbactam, el meropenem, la tetraciclina y la vancomicina, además de evaluar su resistencia al glifosato puro y a herbicidas a base de glifosato.

Los resultados mostraron que las cepas hospitalarias presentaron resistencia a entre 1 y 16 de los antibióticos analizados, con un alarmante 74% de ellas mostrando resistencia a los carbapenémicos, considerados antibióticos de último recurso. Todas las cepas de hospitales también demostraron alta resistencia al glifosato y herbicidas relacionados.

La doctora Camila Knecht, primera autora del estudio, advirtió que si estas bacterias ingresan al medio ambiente a través de aguas residuales no tratadas de hospitales, podrían proliferar en áreas agrícolas donde se utiliza glifosato. «Esto plantea un riesgo considerable para la salud pública», afirmó.

Implicaciones y Recomendaciones

Las cepas del delta del Paraná abarcaron 15 géneros, incluyendo Acinetobacter, Pseudomonas, Exiguobacterium y Chryseobacterium, cada uno mostrando al menos resistencia parcial al glifosato. Las cepas de Enterobacter toleraron las concentraciones más altas de glifosato, hasta 80 miligramos por mililitro, mientras que las cepas de Bacillus, generalmente presentes en suelos, resultaron ser especialmente susceptibles.

El uso del glifosato ha sido objeto de controversia debido a sus efectos nocivos en los artrópodos, en particular las abejas, y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer lo ha clasificado como probable carcinógeno para los seres humanos. Países como Francia, Belgica y los Paises Bajos han impuesto restricciones al uso de glifosato, y Alemania actualmente prohíbe su uso en espacios públicos.

Finalmente, la doctora Centrón concluyó que «las políticas para el uso de cualquier plaguicida, así como de sus metabolitos, deben incluir la necesidad de realizar pruebas de selección conjunta con antibióticos antes de su comercialización, así como advertencias sobre la posible propagación de genes de resistencia desde suelos contaminados con glifosato hacia hospitales a través del agua no tratada».