La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha declarado oficialmente el cierre del brote de sarampión que se notificó el 20 de octubre de 2023 en La Palma. Este episodio afectó a un total de 56 personas, distribuidas en tres islas: 30 casos en Gran Canaria, 25 en La Palma y 4 en Tenerife. La mayoría de los afectados presentó síntomas leves y se recuperó sin complicaciones graves, aunque 11 necesitaron ingreso hospitalario.
El brote fue declarado cerrado en Tenerife el 8 de diciembre, en La Palma el 7 de enero y finalmente en Gran Canaria el 24 de marzo de 2024, tras confirmar que no se registraron nuevos casos asociados al mismo.
Detalles del brote y seguimiento epidemiológico
Los primeros casos del brote se relacionaron con un caso índice en un personal sanitario que estuvo en contacto con un menor no vacunado. Las labores de seguimiento identificaron rápidamente nuevos infectados en Tenerife y Gran Canaria. Desde el inicio del episodio, se realizó un rastreo epidemiológico a más de 2 000 personas, descartándose 117 casos sospechosos.
Es importante destacar que de las 56 personas afectadas, 24 (es decir, el 42,86%) no estaban vacunadas contra el sarampión. Esto subraya la importancia de la vacunación, ya que la Dirección General de Salud Pública insiste en la necesidad de recibir las dos dosis de la vacuna incluidas en el calendario vacunal. La inmunización es esencial no solo para proteger a los individuos, sino también para evitar la transmisión a aquellos que no pueden ser vacunados.
La relevancia de la vacunación y el estado actual en España
La vacuna contra el sarampión se administra en dos dosis, a los 12 meses y a los 3 años, y su efectividad es alta, con un 95% de la población canaria correctamente vacunada en el primer año de vida. Se recomienda que los adolescentes, jóvenes y adultos nacidos a partir de 1978 que no hayan contraído la enfermedad o no tengan un historial documentado de vacunación se dirijan a su centro de salud.
Desde que se introdujo la vacunación contra el sarampión en el calendario infantil en 1975, España ha logrado reducir drásticamente la incidencia de la enfermedad. Sin embargo, el aumento reciente en el número de casos, todos importados o relacionados con importaciones, ha llevado a que la Organización Mundial de la Salud retire a España de la lista de países libres de sarampión.
El sarampión es altamente contagioso y se transmite a través de gotitas en el aire. Sus síntomas iniciales incluyen fiebre, congestión nasal y la aparición de un exantema característico. La prevención mediante la vacunación es crucial, ya que el periodo de transmisibilidad se extiende desde cuatro días antes de la aparición del sarpullido hasta cuatro días después.
La rápida vacunación de los contactos susceptibles puede prevenir la enfermedad o mitigar su gravedad. En los últimos años, se ha observado un incremento en la incidencia del sarampión en países que anteriormente habían eliminado la enfermedad, lo que subraya la necesidad de mantener altas coberturas de vacunación.
La Dirección General de Salud Pública llama a la población a revisar el estado de vacunación de los niños y a asegurarse de que tanto los niños como los adultos que no hayan recibido la vacuna o pasado la enfermedad consulten a su médico para recibir la protección adecuada.
