Este jueves, el Parlamento Europeo ha dado el visto bueno para iniciar negociaciones sobre un endurecimiento de la política migratoria de la Unión Europea, tras rechazar una moción presentada por eurodiputados de izquierdas que intentaba frenar este proceso. Las discusiones se llevarán a cabo entre el Parlamento, la Comisión Europea y el Consejo Europeo para armonizar un nuevo texto que contempla medidas más estrictas.
Uno de los aspectos más controvertidos del nuevo pacto migratorio es la autorización para que los países miembros negocien con terceros países la apertura de centros de inmigrantes. Esta medida está en línea con las propuestas de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien había planteado establecer un centro en Albania. Sin embargo, el Parlamento ha establecido que estos centros deben cumplir con ciertos requisitos mínimos de derechos humanos.
Implicaciones para España y la inmigración
Asimismo, se ha aprobado la creación de un listado de países considerados «seguros», lo que facilitará el rechazo de solicitudes de asilo de inmigrantes provenientes de esas naciones. Entre los países que figuran en esta lista se encuentra Marruecos, lo cual tiene un impacto directo en España y contrasta con la postura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien aboga por dejar la puerta abierta a la inmigración.
Además, la propuesta establece que los acuerdos comerciales y tratados de colaboración se vinculen a la disposición de los terceros países para aceptar el retorno de inmigrantes que lleguen a Europa de manera irregular. Este enfoque busca desincentivar la inmigración ilegal y cortar el negocio de las mafias que trafican con personas, un objetivo que comparten varios partidos políticos.
Reacciones políticas y perspectivas de futuro
La reforma del pacto migratorio ya fue aprobada en el pleno parlamentario celebrado en febrero de 2023 en Estrasburgo, pero la moción de la izquierda radical había tratado de bloquear su avance. Sin embargo, en el ‘minipleno’ que ha tenido lugar hoy en Bruselas, los eurodiputados han rechazado dicha moción, permitiendo así que un grupo liderado por el español Javier Zarzalejos inicie las negociaciones formales, conocidas como trílogos, con la Comisión Europea y el Consejo Europeo.
Fuentes del Partido Popular han manifestado que, tras la aprobación del Parlamento, no esperan dificultades para llegar a un acuerdo, dado que «nuestro texto es muy parecido al que presentó la Comisión». Por su parte, Javier Zarzalejos ha afirmado que «esta reforma responde a la necesidad de un modelo migratorio ordenado, regular y vinculado al mercado de trabajo».
Desde Vox, su portavoz Jorge Buxadé ha celebrado la decisión, indicando que «toda la cooperación de la Unión Europea con terceros países se ve supeditada a su disposición a aceptar retornos, utilizando visados, política comercial, fondos de desarrollo e instrumentos diplomáticos». Esta postura refleja un cambio significativo en la política migratoria europea, en un momento en que la presión migratoria sigue siendo un tema candente en el continente.
