Luka Doncic ha sorprendido a todos con su notable transformación física en menos de dos meses. El jugador esloveno debutó con Los Angeles Lakers el 11 de febrero ante los Utah Jazz, pero lo que más llamó la atención no fue su actuación en la cancha, sino su estado físico, que fue objeto de críticas en Estados Unidos. A principios de la temporada pasada, Doncic llegó a pesar 122 kilos, lo que generó una serie de comentarios sobre su condición física.
El equipo angelino no logró avanzar en los playoffs, siendo eliminados en la primera ronda por los Minnesota Timberwolves con un contundente 1-4, marcando un hito negativo al ser la primera vez que los Lakers, terceros en la Conferencia Oeste, caen en esta fase. Tras esta decepción, Doncic se comprometió a mejorar su forma física, y desde junio ha estado trabajando arduamente en ello.
Un cambio radical en su entrenamiento y dieta
La revista Men’s Health ha publicado imágenes que muestran a un Doncic completamente renovado: más delgado, definido muscularmente y con un aspecto intimidante de cara al Eurobasket que disputará con Eslovenia en un mes. Para lograr esta transformación, Luka ha contado con un equipo de profesionales que incluye a su entrenador personal, Anžé Maček, el fisioterapeuta Javier Barrio y la nutricionista Lucía Almendros.
El plan de entrenamiento de Doncic se basa en rutinas de trabajo intensas, que incluyen sesiones de entrenamiento en ayunas. Realiza un ayuno intermitente de 16 horas, desde las 20:30 hasta las 12:30 del día siguiente. Su dieta se compone de comidas ricas en proteínas, con un mínimo consumo de azúcares y sin gluten, lo que no solo busca la pérdida de peso, sino también la reducción de la inflamación que sus entrenamientos pueden causar.
De esta manera, Doncic entrena seis días a la semana con dobles sesiones de hora y media cada una. El séptimo día es el único que se toma de descanso. Durante sus sesiones, combina ejercicios como peso muerto con barra hexagonal, press de hombros con landmine, sprints y saltos en pista exterior, buscando una mejora integral en su fuerza, agilidad y control del balón.
Reflexiones sobre su evolución
El propio Doncic ha compartido su perspectiva sobre este cambio: «Simplemente creo que necesitaba un nuevo comienzo después de todo lo que pasó. Si me detengo ahora habrá sido en vano. Cada verano me esfuerzo al máximo para trabajar en diferentes cosas. Soy muy competitivo y este verano está siendo un poco diferente. Me motivó a ser aún mejor. Era un ahora o nunca», afirmó.
El jugador también destaca que su evolución no se basa únicamente en la capacidad de saltar alto, sino que se siente más atlético en aspectos como el equilibrio, el control del cuerpo y la desaceleración. Con esta nueva imagen y una mentalidad renovada, Luka Doncic está listo para enfrentar nuevos desafíos en su carrera deportiva.
