La Semana Santa se aproxima y con ella, un incremento notable en los viajes familiares, muchos de los cuales incluyen a perros, gatos y otros animales de compañía. Para garantizar que el trayecto sea seguro y cómodo, es esencial planificar con antelación tanto el viaje como el destino, prestando especial atención a la salud y la prevención veterinaria.
Según Eva Sánchez-Paniagua, veterinaria de Clinicanimal, este periodo coincide con un aumento en la actividad de parásitos externos y cambios de temperatura que pueden afectar la salud de los animales. «Antes de viajar, es importante asegurarse de que están correctamente desparasitados y protegidos, especialmente si se va a acudir a zonas húmedas o entornos naturales», explica.
Consejos para un transporte seguro
Uno de los aspectos más relevantes al viajar con mascotas es el transporte. No solo es una obligación legal, sino una medida fundamental para proteger tanto al animal como a los ocupantes del vehículo. «Los animales deben viajar siempre con sistemas de sujeción adecuados, como transportines, arneses de seguridad o rejillas divisorias. Estos elementos no solo cumplen con la normativa, sino que también ayudan a reducir el estrés y minimizan el riesgo de lesiones en caso de frenazo o accidente», añade Sánchez-Paniagua.
Se recomienda evitar que los animales coman justo antes del viaje, realizar paradas periódicas para que puedan hidratarse y pasear, y mantener una temperatura adecuada dentro del vehículo durante todo el trayecto. Para gatos o pequeños mamíferos, es aconsejable crear un entorno tranquilo, con menos estímulos y objetos familiares que les aporten seguridad. En el caso de reptiles o tortugas, que son más sensibles a los cambios térmicos, se aconseja evitar trayectos largos o asegurar un transporte estable, protegido de la exposición directa al sol.
Consideraciones sanitarias y documentales
Elegir un alojamiento que admita animales de compañía es solo el primer paso. La llegada de la primavera trae consigo un aumento de la humedad y la vegetación, lo que favorece la proliferación de parásitos y bacterias que pueden afectar la salud de las mascotas. «La combinación de lluvias y temperaturas suaves crea un entorno ideal para pulgas, garrapatas y enfermedades como la leptospirosis, que puede transmitirse a través de aguas contaminadas. Por eso, es imprescindible revisar la desparasitacion antes del viaje y evitar el contacto con charcos o aguas estancadas», destaca la veterinaria.
Los especialistas aconsejan realizar una revisión veterinaria previa al desplazamiento, comprobar que las vacunas están al día y preparar un pequeño botiquín adaptado al destino, ya sea rural, urbano, de playa o de montaña. Además, es importante llevar la documentación sanitaria, la alimentación habitual, la medicación si la hubiera y objetos que les resulten familiares, como mantas, juguetes o comederos.
Para viajar con un perro, un gato o un hurón entre países de la Unión Europea, la legislación comunitaria establece que el animal debe contar con un pasaporte europeo específico. Este documento incluye datos como el número de microchip, el historial de vacunación (especialmente contra la rabia) y los datos del veterinario que lo expide. Este pasaporte permite la libre circulación dentro de la UE, siempre que se cumplan los requisitos sanitarios establecidos por la normativa comunitaria, garantizando así que los requerimientos de salud y control sanitario se cumplen en todos los Estados miembros y minimizando riesgos de contagios o problemas en fronteras.
