Qué llevar a una cena formal según la experta en protocolo

La experta en protocolo María José Gómez ha compartido valiosos consejos sobre los obsequios adecuados para llevar a una cena formal, durante su intervención el pasado 28 de julio en el programa Zapeando de La Sexta. En la conversación, Gómez ha enfatizado la importancia de respetar ciertas normas de etiqueta para no incomodar a los anfitriones.

Cuando recibimos una invitación a cenar, es habitual expresar gratitud a través de un pequeño regalo. Sin embargo, no todos los obsequios son apropiados en este contexto, según la especialista. “Podemos llevar multitud de cosas, como una caja de bombones, pastas caseras, mermeladas especiales, aceite de oliva o velas aromáticas”, comentó Gómez, quien también aclaró que el vino, un clásico en estas ocasiones, es en realidad un obsequio que debería evitarse.

El vino no es adecuado para cenas formales

La razón detrás de esta sorprendente recomendación radica en la dinámica de las cenas. “Nunca hay que llevar a una cena formal una botella de vino porque los anfitriones se ven obligados a presentarlo en la mesa”, aseguró la experta. Este detalle puede generar una situación incómoda, especialmente si el vino no marida bien con los platos que se han preparado.

Gómez explicó que, por ejemplo, un vino con mucho cuerpo no es compatible con un menú basado en pescado. Sin embargo, la experta también matizó que el vino puede ser un regalo adecuado si se especifica que es para el disfrute personal del anfitrión. “Si decimos ‘esto es para que lo disfrutes en privado’, sí se puede llevar”, indicó.

Regalos costosos y postres caseros

Otro aspecto importante que mencionó Gómez es la cuestión de los regalos costosos. “Cuando le das ese regalo al anfitrión, se puede ver obligado a regalar el mismo importe cuando tú le invites”, explicó, sugiriendo que los regalos deben ser pensados y no excesivos. En cuanto a los postres caseros, la experta recomendó asegurarse de que sean del agrado del anfitrión y que se presenten como una opción para disfrutar en privado, ya que podrían no encajar con el menú de la noche.

A pesar de las restricciones, Gómez concluyó que lo más importante es llevar un obsequio, ya que este gesto demuestra consideración hacia los anfitriones. “Siempre hay que llevar algo para que vean que tú has pensado en ellos, que has tenido un detalle pensando en esa persona. No es el coste del regalo, sino más bien el decir ‘he pensado y he buscado un regalo para vosotros’”, destacó la experta.