Luto ganadero en Zamora: cencerros silenciados por Semana Santa

El campo ganadero de Zamora se viste de luto este Jueves Santo con el silencio de los cencerros que portan las reses en señal de respeto y recogimiento ante la Pasión y Muerte de Jesucristo. Esta tradición, que refleja la profunda unión entre el mundo taurino y la religión cristiana, se manifiesta de manera especial en la ganadería de Toros Villalpando, ubicada en la finca Dehesa de Villoria en Fresno de Sayago.

Desde hace seis años, los propietarios de esta ganadería, Jesús Alaiz y José Fernández, organizan un tentadero cada Jueves Santo, un evento que mantiene viva esta costumbre. Antes de comenzar, los cencerros de los bueyes son silenciados para rendir tributo a la muerte de Cristo, un gesto que se ha transmitido de generación en generación.

“Los cencerros se tapan con paja húmeda para que no suenen”, explica Alaiz, quien recuerda que sus padres ya realizaban esta práctica. Esta tradición, aunque más común en el campo bravo andaluz, ha encontrado un espacio en Zamora, donde Toros Villalpando la sigue “a rajatabla”.

El tentadero de Jueves Santo y sus protagonistas

Este año, el tentadero contará con la presencia del torero Sergio Rodríguez y del novillero Pepe Luis Cirugeda, así como del alumno de la Escuela de Tauromaquia “José Cubero ‘Yiyo’”, Librillo, quien estará acompañado por su maestro, el banderillero David Adalid. Sin embargo, la jornada se verá ensombrecida por la ausencia del torero Cristian Pérez, quien sufrió una grave cogida el pasado Domingo de Ramos en la plaza de Las Ventas.

Alaiz recuerda con tristeza que, aunque la tradición se mantiene, la asistencia de figuras como Pérez es fundamental para revitalizar el evento y el vínculo entre el mundo taurino y la Semana Santa. “Este día reluce más que el sol”, dice Alaiz, refiriéndose a la importancia del Jueves Santo en su calendario.

Otras ganaderías y la tradición del silencio

Fuera de la provincia de Zamora, otras ganaderías como Torrealta, Santiago Domecq o El Parralejo también optan por silenciar los cencerros durante la Semana Santa. En el caso de la ganadería José Luis Mayoral, situada en La Bóveda de Toro, los cencerros se retiran en señal de duelo cuando fallece un familiar cercano, aunque nunca han practicado esta acción específicamente durante la Semana Santa.

Pepe Mayoral, ganadero de esta última, reconoce que, aunque algunos ganaderos realizaban promesas de abstenerse de fumar o beber en señal de respeto, la devoción se ha ido desvaneciendo con el tiempo. “Cada vez somos menos devotos”, señala.

Así, en este Jueves Santo, los animales de diversas ganaderías bravas de España pastarán “con cencerros tapados”, simbolizando el respeto por la muerte de Cristo. Al igual que las campanas de las iglesias permanecerán en silencio hasta la Vigilia Pascual, los cencerros volverán a sonar el próximo Domingo, cuando se celebre la Resurrección del Señor, marcando el regreso a la vida tras el duelo y el silencio.