Nueva York obliga a aceptar pagos en efectivo en comercios

El estado de Nueva York ha implementado una nueva ley que refuerza el uso del efectivo en los comercios y restaurantes. Desde el 21 de marzo de 2024, todos los establecimientos de la región están obligados a aceptar pagos en metálico, impidiendo que operen exclusivamente con tarjetas y métodos digitales. Esta normativa tiene como objetivo principal proteger a aquellos ciudadanos que carecen de acceso a servicios bancarios o de pago electrónicos, asegurando así que nadie se vea excluido de la posibilidad de adquirir bienes esenciales.

La ley no solo se aplica a la ciudad de Nueva York, sino que abarca todo el estado, afectando a tiendas, supermercados, restaurantes y locales de ocio donde se vendan bienes y servicios de manera presencial. Según la fiscal general de Nueva York, Letitia James, «no dudaré en hacer cumplir esta ley para proteger a los consumidores de todo el estado».

Detalles de la nueva normativa

La legislación prohíbe también que los comercios impongan recargos o precios más altos a los clientes que optan por pagar en efectivo. En caso de incumplimiento, la administración estatal podrá imponer multas que comienzan en 1 000 dólares (aproximadamente 872,65 euros) por la primera infracción, aumentando a 1 500 dólares (alrededor de 1 308,97 euros) por cada infracción posterior.

Sin embargo, existen excepciones a esta norma. Los comercios no están obligados a aceptar billetes de un importe superior a 20 dólares ni a aceptar pagos en efectivo por compras realizadas a través de internet, teléfono o correo. Además, si un local ofrece un dispositivo para convertir el efectivo en una tarjeta prepago, tampoco estará obligado a aceptar metálico.

Un paso hacia la inclusión financiera

La intención detrás de esta normativa es combatir la exclusión financiera de aquellos que no tienen acceso a cuentas bancarias o tarjetas de crédito, grupos que suelen pertenecer a sectores de menores ingresos o con mayor vulnerabilidad económica. La ley busca garantizar que todos los ciudadanos puedan acceder a bienes esenciales, como alimentación y ropa, sin que el método de pago sea un obstáculo.

Con esta medida, Nueva York se une a un creciente movimiento en Estados Unidos que promueve la aceptación del efectivo como un medio de pago viable y necesario. La implementación de esta ley representa un cambio significativo en la política comercial del estado, priorizando la inclusión y la accesibilidad para todos los ciudadanos.