La asociación de consumidores Facua ha presentado una denuncia ante el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 contra varios parques de atracciones en España, entre ellos Isla Mágica, Parque Warner, Port Aventura y Terra Mítica. El motivo de esta acción es la prohibición a los visitantes de entrar al recinto con comida y bebida provenientes del exterior, una práctica que, según Facua, busca forzar a los consumidores a adquirir productos a precios mucho más elevados en los establecimientos internos.
Rubén Sánchez, portavoz de Facua, ha subrayado que esta prohibición vulnera el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, que establece la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. En una rueda de prensa, Sánchez afirmó que dicha restricción crea un «desequilibrio entre derechos y obligaciones de las partes en contra de la buena fe», lo cual limita los derechos de los consumidores.
Facua ha llevado a cabo un seguimiento sobre las políticas de admisión en parques temáticos europeos y ha encontrado que en lugares como Disneyland París, Parc Astérix, Euro-Park, Legoland y los Jardines del Tivoli no se imponen estas restricciones. En contraste, la falta de respuesta de Isla Mágica sobre las razones de su política de entrada contrasta con la justificación del Parque Warner, que menciona «razones de higiene y seguridad».
Sin embargo, Facua advierte que esta limitación no responde a cuestiones de seguridad ni de higiene, sino a intereses económicos. Esto obliga a los consumidores a adquirir alimentos y bebidas a precios significativamente más altos de los que podrían encontrar en el mercado, restringiendo así su libertad de elección y generando un perjuicio económico. Sánchez enfatizó que los precios dentro del parque son desmesuradamente altos, y que esta situación se puede calificar como una «inflación ilegal de beneficios» por parte de los parques.
Además, el portavoz de Facua citó un informe de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) publicado en enero de 2016, que establece que las limitaciones impuestas en los cines son ilegales y abusivas según varios artículos del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Esta analogía refuerza la postura de Facua en su denuncia, sugiriendo que la situación actual en los parques temáticos españoles es comparable a los abusos detectados en el pasado en otros sectores.
La denuncia de Facua pone de manifiesto la necesidad de una revisión de las políticas de acceso en los parques temáticos, para garantizar que los derechos de los consumidores sean respetados y que no se vean obligados a pagar precios desorbitados por productos básicos durante su visita. La asociación espera que esta intervención sirva como un paso hacia la protección del consumidor en el ámbito de los parques de atracciones en España.
