Carlos García-Galán, clave en la misión Artemis II, destaca avances

El ingeniero malagueño Carlos García-Galán, director del programa ‘Moon Base’ de la NASA, ha confirmado que la nave Orion, que transporta a los astronautas de la misión Artemis II, se está comunicando con las antenas de Robledo de Chavela, en Madrid. Este histórico sobrevuelo lunar se llevará a cabo el próximo lunes, marcando un hito en los planes de la NASA para devolver a los humanos a la Luna.

García-Galán destacó que «estamos hablando directamente con las antenas que hay en Robledo de Chavela, que forman parte del sistema de comunicación del espacio profundo». Cuando España se alinea con la Luna, las antenas de comunicación permiten que la nave Orion envíe datos a Houston, lo que es crucial para el éxito de la misión.

Un avance sin precedentes

El ingeniero subrayó que la tripulación está en excelente estado y que la nave se encuentra en un punto en el que «está más cerca de la Luna que de la Tierra». Durante este paso por la Luna, los astronautas superarán el récord de distancia desde nuestro planeta establecido por el programa Apolo.

La atmósfera en el equipo es de gran energía y concentración, con la participación de especialistas de diferentes países europeos que colaboran en el programa de la Agencia Espacial Europea (ESA). «La aportación española incluye un componente que maneja todo el sistema térmico, diseñado por Airbus Crisa desde Madrid», explicó García-Galán.

A pesar de ser una nave nueva, probada en la misión Artemis I sin tripulación, el equipo está aprendiendo y ajustando detalles durante el vuelo, aunque no han surgido problemas críticos. «Va muy bien, estamos generando más electricidad de la que pensábamos y la nave está operando muy bien», añadió.

Preparación para el futuro y la exploración de Marte

Recordando la intensidad de las primeras 24 horas de la misión, García-Galán relató que «fueron un poco frenéticas» debido a las múltiples actividades que culminaron en el evento de propulsión hacia la Luna. Se realizaron demostraciones de los controles de la nave y se revisaron todos los datos para asegurar su correcto funcionamiento.

En una entrevista anterior, García-Galán planteó que la llegada a Marte podría estar prevista para el año 2045, si no se produce una revolución tecnológica que acorte los plazos. Este ingeniero, que comenzó su carrera en la NASA a los 23 años y ha recibido numerosas distinciones por su trabajo, expresó su pasión por la exploración espacial: «Si viviese en el 1500, estaría en un barco cruzando el Atlántico; esa ansiedad de descubrir todo es lo que me llena».