Un juez federal anula restricciones del Pentágono a periodistas

Un juez federal de Estados Unidos ha bloqueado el segundo intento del Departamento de Guerra, liderado por Pete Hegseth, de imponer nuevas restricciones al acceso de los periodistas acreditados en el Pentágono. La decisión, emitida por el juez Paul Friedman del Tribunal Distrital de Washington, considera que la política revisada es inconstitucional y que no aborda las objeciones legales previamente señaladas.

El caso fue impulsado por The New York Times, que acusó al Departamento de Guerra de intentar restringir el trabajo periodístico mediante normas que limitan el acceso a la información y el movimiento de los reporteros dentro del complejo militar. La sentencia también ordena revisar la situación de aquellos periodistas a quienes se les habían retirado credenciales. El Pentágono, por su parte, ha anunciado su intención de apelar la decisión y sostiene que sus medidas buscan equilibrar la seguridad y el acceso a la prensa.

Las restricciones y sus consecuencias

En 2025, Hegseth había establecido reglas restrictivas que limitaban el acceso físico a las instalaciones y el uso de fuentes. Estas normativas incluían sanciones por solicitar información de interés público sin autorización, incluso si no se trataba de temas clasificados. Como resultado, la mayoría de los medios de comunicación decidieron renunciar a sus credenciales, incluyendo importantes organizaciones como The New York Times, The Washington Post, Politico, Reuters, Associated Press, así como cadenas como ABC, CBS, CNN, NBC y Fox News, donde Hegseth había trabajado anteriormente.

Tras estas dimisiones, solo medios como One America News, The Federalist y The Epoch Times permanecieron acreditados en el Pentágono. La decisión del juez Friedman supone un importante respaldo a la libertad de prensa y un freno a las políticas restrictivas que han suscitado un amplio debate sobre el derecho de los medios a informar sin obstáculos.

La anulación de estas restricciones no solo impacta a los periodistas, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro de la relación entre el gobierno y la prensa en Estados Unidos. La apelación del Pentágono será un siguiente paso crucial en este conflicto que pone de manifiesto la tensión entre la seguridad nacional y la transparencia informativa.